Por qué no logramos una correcta gestión del tiempo para poder llevar a cabo nuestras prioridades

No sé si en tu caso estarás entre esos profesionales que se sienten incapaces de gestionar su tiempo productivamente. Y, tampoco sé si estarás entre los que achacáis esa circunstancia a que tenéis demasiados ingredientes en vuestro plato y a que, por más que hacéis, no sois a ser capaces de digerir todas y cada una de esas cosas que tenéis pendientes; lo que, por consiguiente, os obliga a dejar de ocuparos de las que son vuestras verdaderas prioridades porque no podéis con todo.

Esta sensación que describo es una realidad palpable entre lo que se conoce como un trabajador del conocimiento. Siempre que me encuentro ante un caso de éstos, y más temprano que tarde, terminan saliendo una serie de cuestiones que, en mi opinión, son muy importantes. Leer más

Los tres principales enemigos de tu productividad

La productividad es un concepto, más bien una competencia, que genera mucho interés en cualquier empresa. Nadie desea tener empleados con deficiencias en esta materia trabajando en sus instalaciones, del mismo modo que ningún empleado quiere tener problemas con su empleo por esta misma razón.

La capacidad de gestionar con efectividad el trabajo es una habilidad muy bien valorada en el mundo empresarial, puesto que conlleva un incremento en la productividad y la competitividad de las compañías. No obstante, resulta un ejercicio complejo, ya que es muy frecuente, incluso demasiado, que las organizaciones y las propias personas se vean arrastradas por la inercia de la actividad empresarial diaria y dejen de lado la atención a su Productividad. Leer más

Los costes invisibles del presentismo laboral para la productividad y los resultados de las organizaciones

Debería ser conocido por todo el mundo que el presentismo laboral representa un coste importante y que afecta a la productividad y a la cuenta de resultados de las empresas.

Tampoco es casualidad que, en los países con peores índices de productividad, este fenómeno tenga una manifestación relativamente importante en las organizaciones, mientras que en los países más productivos su incidencia es mucho menor.

El presentismo laboral se da cuando una persona se ve obligada a acudir a trabajar, bien porque ella así lo cree necesario o bien a imposición de sus superiores, aunque la persona sea consciente de que no está en condiciones de hacerlo. Leer más

Por qué durante el trabajo nuestra cabeza nos lleva por el camino equivocado sin que seamos conscientes de ello

Según una estadística que recientemente he leído y que, según parece, ha tratado de medir la productividad de más de 350.000 personas por todo el mundo, los resultados que refleja indican que los trabajadores dedican el 60% de su jornada a tareas poco relevantes.

Qué mal, ¿no…?

En mi opinión, las cifras podrían ser peores. La experiencia me dice que los profesionales, al menos los que yo conozco a través de mis seminarios y tutorías, pasan el día haciendo malabares entre múltiples tareas, están abrumados y estresados por todo lo que intuyen que no controlan y se les queda pendiente, y son conscientes de que muchas cosas importantes se quedan sin hacer porque están demasiado enfrascados en quitarse de encima el mayor número de cosas pequeñas. Y, además, porque saben que, tal y como están hoy en día las cosas, no les queda mucha oportunidad para fijarse ni grandes ni pequeños objetivos; ni tan siquiera para desarrollar ideas que podrían ser brillantes. Leer más

Decidir sobre tus correos electrónicos también te cansa. No los dejes para más tarde porque se te acumularán en la bandeja de entrada

A pesar de que hoy en día existen muchos servicios de mensajería instantánea, y de que algunos de ellos son verdaderamente muy populares, el correo electrónico sigue siendo el indiscutible medio de comunicación y de intercambio de ficheros en el ámbito empresarial.

Sí, este servicio, que empezó a popularizarse durante los años 90 del pasado siglo, ha ido creciendo y expandiéndose por todo el mundo de modo exponencial desde entonces y, según datos estimados, en el 2017, de media se enviaron 225.300 millones de correos al día. Para este año, se espera que la cifra de correos electrónico enviados llegue a alcanzar los 236.500 millones. Leer más