Reuniones productivas y la necesaria satisfacción de las necesidades del grupo

En cualquier reunión que se convoque lo más importante, mucho más, incluso, que los temas a tratar, es que los miembros del grupo que van a formar esa reunión se sientan a gusto, cómodos con la situación y motivados, ya que de ellos y del trabajo que realicen dependerán los resultados que se obtengan. Siempre que haya un grupo que se junte para lograr un objetivo, obtener una solución, discutir sobre algún problema, etc., se deberá garantizar el ambiente necesario para que tanto el funcionamiento como las interactuaciones entre sus miembros sea la correcta, la adecuada y la óptima.

Para lograrlo, todos los miembros deben de sentir su pertenencia al grupo y, a la vez, deben sentir que sus necesidades, al menos las básicas, van a ser satisfechas y están garantizadas pues, de lo contrario, el miedo y los recelos llevarán el trabajo del grupo hacia un más que probable fracaso. Leer más

La productividad y su relación con la memoria a corto plazo

La memoria, en sentido general, es una importante función del cerebro y, a su vez, es un proceso que nos permite catalogar y almacenar para, posteriormente, recuperar la información o las experiencias que hayamos guardado en nuestra cabeza. La memoria parece ser que surge a través de las conexiones neuronales y que, a lo largo de la vida, éstas van creando una serie de redes, de modo que algunos de los recuerdos guardados en ella mantienen relativa estabilidad, aunque el tiempo transcurra.

Sin embargo, profundizando más en la idea de este cometido de nuestro cerebro, nos encontramos con que disponemos de diversos tipos, o clases, de memoria. A saber, tenemos la memoria a largo plazo, la memoria de trabajo y la memoria a corto plazo. Esta última es la que nos interesa si de productividad personal o de cómo gestionar nuestros compromisos de forma efectiva se trata. Leer más

Errores en los que puedo caer si quiero empezar a mejorar mi productividad

Uno de los principales propósitos de cualquier profesional que quiera ser productivo a la hora de cumplir con sus obligaciones profesionales, sin olvidar, evidentemente, el resto de compromisos que adquiere en los otros ámbitos de su vida es gestionar de modo efectivo su atención y su talento.

Es muy probable que una persona llegue a identificar la necesidad de hacer cambios porque se ha dado cuenta de que su vida transcurre, de manera habitual, a una velocidad superior a la adecuada y de que carece, además, de un rumbo bien definido y claro, lo que le lleva a dar continuos palos al aire sin lograr, tampoco, los resultados que le cabría esperar. Sin duda, puede que termine muchas de sus jornadas desmoralizado y desmotivado, porque siente que las horas trascurren una tras otra y finalizan sin ver resultados concretos, algo parecido a que el día se hubiese esfumado como el humo y lo único que quedase fuese la sensación de no haber logrado nada o muy poco. Leer más

La procrastinación o cuando tenemos alguna obligación que hacer y miramos para otro lado

Sí.  A todos nos ha pasado alguna vez, a unos con más frecuencia que a otros, que o bien nos hemos comprometido con alguna obligación o nos hemos propuesto hacer algo, pero el día de comenzar a hacerlo no termina por llegar. O, en caso de llegar, nuestra mente inventa mil excusas y mira hacia otro lado con tal de eludir el compromiso contraído, de modo que posponemos su comienzo de manera irracional.

Me refiero a esa meta que te pusiste, pero que dejaste pasar porque, cuando te acordabas de ella, nunca te encontrabas con la motivación necesaria para comenzar. O a esa dieta que sabías que te convenía realizar pero que, como el verano todavía estaba lejos, la ibas posponiendo de modo que, al final, pasó el verano sin que la hubieras comenzado. O, también, aquel proyecto que te llegó hace bastante tiempo, y que esta vez sí lo vas a comenzar de inmediato, corriendo, con prisas y seguramente haciéndolo peor, porque tiene que estar entregado para mañana.

Doloroso es el tiempo que entre dudas se pasa” Seneca. Leer más

Un estrés moderado y controlado puede ser beneficioso para tu productividad

Si atendemos a las estadísticas publicadas por numerosos centros de referencia en materia de estrés, se encuentra junto al tabaquismo, el alcohol y la vida sedentaria, entre los principales factores de riesgo para la salud, en esta era del trabajo V.U.C.A. que nos ha tocado vivir.

Según cuenta David Allen, autor del método GTD “Getting Things Done”, en sus obras publicadas, el estrés que sufre la mayoría de los trabajadores del conocimiento se debe a la mala gestión de los numerosos compromisos que estas personas aceptan. Cada vez que se dice que “sí” a algo que llega, se está adquiriendo un compromiso, y su acumulación, añadida a la falta de capacidad para controlarlos sin ayuda de una gestión externa a la mente, es una de las mayores fuentes del estrés que padecen las personas en la actualidad. Leer más