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Los principios en los que se debe basar tu productividad personal

Desde que, allá por el 2006, empecé a interesarme y a estudiar sobre productividad personal, he leído numerosos libros sobre este tema. La verdad es que, mirando hacia atrás, no sabría decir cuántos han pasado por mis manos. También he leído numerosos artículos y seguido con asiduidad unos cuantos blogs especializados en este mismo tema. Todo esfuerzo lo he llevado a cabo con el único fin de aprender y mejorar mi productividad, y averiguar cómo ayudar a otros profesionales a mejorar la suya.

Además, como me parecía muy interesante para lograr mi objetivo, he leído y estudiado sobre otros temas que, más o menos, tienen algún tipo de relación con la productividad como la procrastinación, el minimalismo, el mindfulness, el emprendimiento, el management, la motivación, el coaching, etc. Leer más

Cambiar o rendirte ante el estrés y el descontrol que te provoca tu trabajo

Muchas personas me comentan lo mismo: están estresados por el descontrol que sienten ante el exceso de trabajo al que, prácticamente a diario, se tienen que enfrentar, pero no saben qué hacer para solucionar su problema. Unas me cuentan que nunca han intentado hacer nada al respecto, otras me dicen que han probado ciertas técnicas —algunas de las cuales me parecen, incluso, poco prácticas y poco realistas—, pero me confiesan que, aun así, no han dado con una buena solución a su problema. Leer más

¿De verdad quieres gestionar tu tiempo para mejorar tu productividad?

Una idea muy extendida entre la mayoría de los profesionales refleja la dificultad que casi todos ellos sienten para gestionar o administrar adecuadamente su tiempo. Creen, a pies juntillas, que una buena gestión de este bien, considerado por muchas personas como escaso y al que atribuyen el mismo valor que el oro, es crucial para trabajar bien, para ser productivos, para cumplir satisfactoriamente con todos los compromisos laborales que han aceptado. Pero se equivocan. Leer más

La importancia de estar conectado emocionalmente con tu trabajo

No sé si te acordarás, aunque es muy probable que sí, de lo que te costó terminar tu formación, y no me refiero a que fueras mal estudiante, sino al propio esfuerzo de adquirir nuevos conocimientos y de superar con éxito los odiados y temidos exámenes. Desconozco el esfuerzo que te supuso tu desembarco en el mercado laboral ni si pasaste o no dificultades para lograr tu puesto de trabajo, si lo has mantenido desde entonces o si, por el contrario, has cambiado el mismo alguna vez. Leer más

El perfeccionismo y la productividad, ¿dos enemigos irreconciliables?

En principio, no hay nada malo en querer hacer las cosas lo mejor posible; es más, pienso que esta idea se debería considerar una obligación, porque trabajar bien y procurar ser productivo debería estar, como objetivo a alcanzar, en la mente de cualquier profesional.

Sin embargo, si puede que con frecuencia sientas la sensación de que lo que haces nunca está lo suficientemente bien, o que te cuesta estar satisfecho del todo con las cosas que haces, o si te percatas de que con frecuencia tardas demasiado en entregar trabajos o proyectos porque no acabas de estar satisfecho con el resultado al que has llegado y te empeñas en mejorarlo más y más, probablemente tengas un problema. Leer más