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7 actitudes de los jefes que hunden la productividad de los empleados

No tengo ninguna duda de que cualquier jefe o directivo que tenga personas a su cargo o bajo su responsabilidad tiene como una de sus prioridades el que sus subordinados trabajen con la mayor productividad posible.

Paradójicamente uno de los mayores boicoteadores del trabajo de los demás pueden llegar a ser los propios jefes, que, seguramente, sin ser conscientes de ello, son capaces de provocar continuas distracciones, interrupciones e incluso cambios en los planes de trabajo que tenían sus trabajadores y, si esto ocurre, su productividad puede verse mermada. Leer más

Por qué nos cuesta tanto trabajar en el trabajo

Hay una cuestión que debería preocupar a quienquiera que sea propietario, dirigente o líder de una empresa o de cualquier organización: deberían de reflexionar seriamente acerca de si la productividad de sus empleados, incluida la propia, es la más adecuada para que, en cuanto identificasen o sospechasen de cualquier desviación negativa en este aspecto, tratasen de comprobar por qué les cuesta tanto trabajar en el trabajo y, por tanto, conseguir unos resultados adecuados. Leer más

Los tres principales enemigos de tu productividad

La productividad es un concepto, más bien una competencia, que genera mucho interés en cualquier empresa. Nadie desea tener empleados con deficiencias en esta materia trabajando en sus instalaciones, del mismo modo que ningún empleado quiere tener problemas con su empleo por esta misma razón.

La capacidad de gestionar con efectividad el trabajo es una habilidad muy bien valorada en el mundo empresarial, puesto que conlleva un incremento en la productividad y la competitividad de las compañías. No obstante, resulta un ejercicio complejo, ya que es muy frecuente, incluso demasiado, que las organizaciones y las propias personas se vean arrastradas por la inercia de la actividad empresarial diaria y dejen de lado la atención a su Productividad. Leer más

Cómo evitar que las reuniones se conviertan en un enemigo de tu productividad

Es muy habitual, en las empresas y organizaciones, escuchar reiteradamente quejas sobre el exceso de reuniones, muchas de las cuales, además, son poco o nada productivas. Demasiadas personas las asumen como un mal inevitable o como una obligación aburrida y poco efectiva que les impide, en bastantes ocasiones, realizar bien su trabajo. Da la sensación, al oírles hablar de esta manera, de no ser conscientes de que las reuniones son, también, parte de su trabajo.

Si no hay duda acerca de que todos los profesionales deberían estar concienciados sobre la importancia que poseen las diferentes técnicas y métodos de productividad sobre su trabajo, así como de la trascendencia que supone ponerlas en práctica para lograr mejores resultados, tampoco se debería cuestionar que las reuniones, como otro trabajo más dentro de sus obligaciones, dispone de técnicas y métodos específicos de necesario cumplimiento, si se desea que éstas también reúnan las condiciones para ser productivas. Leer más

Reuniones productivas y la necesaria satisfacción de las necesidades del grupo

En cualquier reunión que se convoque lo más importante, mucho más, incluso, que los temas a tratar, es que los miembros del grupo que van a formar esa reunión se sientan a gusto, cómodos con la situación y motivados, ya que de ellos y del trabajo que realicen dependerán los resultados que se obtengan. Siempre que haya un grupo que se junte para lograr un objetivo, obtener una solución, discutir sobre algún problema, etc., se deberá garantizar el ambiente necesario para que tanto el funcionamiento como las interactuaciones entre sus miembros sea la correcta, la adecuada y la óptima.

Para lograrlo, todos los miembros deben de sentir su pertenencia al grupo y, a la vez, deben sentir que sus necesidades, al menos las básicas, van a ser satisfechas y están garantizadas pues, de lo contrario, el miedo y los recelos llevarán el trabajo del grupo hacia un más que probable fracaso. Leer más