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Desconectar en vacaciones no es un derecho, ¡es una obligación!

En general, para la mayoría de los mortales, junto con la época estival llegan también las deseadas y esperadas vacaciones. Y, con ellas, te vas a encontrar, de un día para otro, con jornadas completas para descansar, para desconectar y olvidarte de tus obligaciones laborales, para romper con esas costumbres y hábitos diarios que, al final, tanto te aburren y que terminan por mermar tu capacidad de trabajar con productividad, lo mismo que le ocurre a cualquier persona.

Efectivamente, es muy probable que te hayas pasado casi un año entero —si es que no eres de los que fraccionan tus vacaciones— sometiendo a tu cuerpo y, sobre todo a tu mente, a las rutinas diarias, a tus obligaciones, a los cambios constantes de prioridades, a las urgencias y, seguramente, todo esto, en demasiadas ocasiones, te habrá resultado estresante. Leer más

La importancia de estar conectado emocionalmente con tu trabajo

No sé si te acordarás, aunque es muy probable que sí, de lo que te costó terminar tu formación, y no me refiero a que fueras mal estudiante, sino al propio esfuerzo de adquirir nuevos conocimientos y de superar con éxito los odiados y temidos exámenes. Desconozco el esfuerzo que te supuso tu desembarco en el mercado laboral ni si pasaste o no dificultades para lograr tu puesto de trabajo, si lo has mantenido desde entonces o si, por el contrario, has cambiado el mismo alguna vez. Leer más

El perfeccionismo y la productividad, ¿dos enemigos irreconciliables?

En principio, no hay nada malo en querer hacer las cosas lo mejor posible; es más, pienso que esta idea se debería considerar una obligación, porque trabajar bien y procurar ser productivo debería estar, como objetivo a alcanzar, en la mente de cualquier profesional.

Sin embargo, si puede que con frecuencia sientas la sensación de que lo que haces nunca está lo suficientemente bien, o que te cuesta estar satisfecho del todo con las cosas que haces, o si te percatas de que con frecuencia tardas demasiado en entregar trabajos o proyectos porque no acabas de estar satisfecho con el resultado al que has llegado y te empeñas en mejorarlo más y más, probablemente tengas un problema. Leer más

La productividad se basa en hábitos; unas claves para lograr la constancia necesaria en adquirirlos o modificarlos

Que la productividad y los hábitos van estrechamente relacionados no creo que a estas alturas suene a novedad. Las técnicas o los pasos que hay que aprender para practicar un método de productividad, en cualquier caso, son muy sencillos.

La verdadera dificultad radica en adquirir los hábitos necesarios que automaticen la conducta de una persona ante determinados estímulos porque, si lo consigue, podrá transitar por un buen y productivo camino, ése que le facultará para gestionar correctamente su trabajo e, incluso, su vida. Leer más

Los costes invisibles del presentismo laboral para la productividad y los resultados de las organizaciones

Debería ser conocido por todo el mundo que el presentismo laboral representa un coste importante y que afecta a la productividad y a la cuenta de resultados de las empresas.

Tampoco es casualidad que, en los países con peores índices de productividad, este fenómeno tenga una manifestación relativamente importante en las organizaciones, mientras que en los países más productivos su incidencia es mucho menor.

El presentismo laboral se da cuando una persona se ve obligada a acudir a trabajar, bien porque ella así lo cree necesario o bien a imposición de sus superiores, aunque la persona sea consciente de que no está en condiciones de hacerlo. Leer más