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Lo que aprendí mientras trataba de mejorar mi productividad

Fue allá por el 2007, ya han pasado unos cuantos años, cuando me empecé a interesar por la productividad. Este interés vino tras producirse un importante cambio en mi vida que, de manera indirecta, me acercó a este mundo de la productividad del trabajador del conocimiento.

La verdad es que en aquella época no pensaba, ni me podía imaginar, lo lejos que me podía llevar ese camino que acababa de iniciar. Tampoco intuía todas las posibilidades que se me iban a presentar, y de las que iba a ser más consciente, para, al final, aprender a aprovecharlas o a desecharlas con total libertad y objetividad. Leer más

Trabajar duro y sin descanso es muy poco productivo

Hay muchas personas que piensan que el trabajo duro y sin descanso es la clave del éxito y, aunque esto que voy a afirmar pueda sonar mal, en mi opinión, esta es una idea o una creencia completamente absurda y trasnochada. Trabajar duro y sin descanso tiene muy poco que ver con el éxito y menos aún con la productividad. Leer más

Cómo establecer hábitos o rutinas que te ayuden a mejorar tu productividad

Si alguna vez oyes a alguien que afirma que para mejorar la productividad basta con aprender ciertas técnicas, por mucho que estas se adornen como principios universales o como técnicas infalibles e, incluso, como mundialmente probadas, que sepas que te está engañando o, al menos, no te está contando toda la verdad. Leer más

Los rasgos de una persona con una mentalidad altamente productiva

Es muy probable que una de tus aspiraciones, como la de muchos profesionales, sea la de ser una persona altamente productiva. Si es lo que anhelas, como punto de partida, deberás de tener muy claro en qué consiste esa productividad de la que hablamos.

En contraposición a la idea generalizada de hacer más, de hacer muchas cosas, en mi opinión, una persona podrá ser altamente productiva cuando sea capaz de llevar a cabo, en cada momento del día, lo mejor que pueda hacer. Leer más

Comportarte como un avestruz en el trabajo no te beneficia: te explico cómo enfrentarte a las tareas más difíciles

No deja de ser una leyenda, por muy extendida que esté, eso de que los avestruces esconden la cabeza en un agujero cuando se sienten en peligro; es un mito falso, como otros muchos más, ya que estas aves no actúan de esta manera cuando se sienten amenazadas, sino que se enfrentan al peligro plantándole cara.

Los que esconden la cabeza en un agujero, por utilizar un símil parecido, son muchos profesionales, que, cuando les llega una tarea, un trabajo o un nuevo asunto para atenderlo, y no ven con claridad cómo resolverlo o no saben cómo solucionarlo, actúan como se supone que lo hace los avestruces, pero, en este caso, en vez de enterrar la cabeza, sepultan lo que les ha llegado, entre montones de asuntos pendientes, tratando de apartar de su cabeza, al menos por el momento, lo que les acaba de llegar. Leer más