La productividad se basa en hábitos; unas claves para lograr la constancia necesaria en adquirirlos o modificarlos

Que la productividad y los hábitos van estrechamente relacionados no creo que a estas alturas suene a novedad. Las técnicas o los pasos que hay que aprender para practicar un método de productividad, en cualquier caso, son muy sencillos.

La verdadera dificultad radica en adquirir los hábitos necesarios que automaticen la conducta de una persona ante determinados estímulos porque, si lo consigue, podrá transitar por un buen y productivo camino, ése que le facultará para gestionar correctamente su trabajo e, incluso, su vida. Leer más

¿Somos tan proactivos como afirmamos y nos creemos?

Desde hace mucho tiempo veo la palabra proactividad utilizada en los currículos de las personas que buscan empleo o, también, en el de quienes quieren cambiar el que ya tienen. En casi todos, el concepto aparece al principio, como una de las principales cualidades que se quieren resaltar de entre las demás, y que diríase imprescindible para que ese currículo destaque entre los de los demás. Y yo me pregunto: si todos, como afirmamos, somos proactivos ¿es esta cualidad una ventaja?, ¿es verdad que todo el que afirma ser proactivo, en realidad lo es?

Conozco este dato, ya que es rara la semana en la que no recibo, por lo menos, uno de estos currículos: No sé si es por mi profesión, por mi presencia en las redes sociales o porque continuamente trabajo con mis talleres y cursos en empresas de todo tipo y tamaño. Además, casi siempre vienen acompañados por la misma petición. “Si puedes, si tienes la oportunidad, si no tienes inconveniente, te agradecería que presentaras mi CV en alguna empresa en la que impartas algún seminario de productividad”, y cuando puedo lo hago, aunque no siempre me sea posible. Leer más

No puedes con todo, ¿verdad? Tendrás que delegar aquello que pueda hacer otra persona

La ecuación es muy sencilla, si no podemos con todo lo que tenemos por hacer, solo caben dos soluciones: o dejamos de hacer cosas, o las delegamos para que otros las hagan en nuestro lugar. Y, ya lo sé, para muchas personas cualquiera de las dos opciones es muy difícil de tomar.

Pero no queda otra opción: podemos esperar que, de la misma forma que han llegado, terminen por desaparecer sin hacer nada por ellas, o podemos dedicarnos a trabajar un montón de horas. También podemos optar por habituarnos a llevar trabajo para hacer en casa, o las podemos dejar apartadas, como si durmieran el sueño de los justos, hasta que despierten inesperadamente y nos obliguen a ponernos en marcha en modo apagafuegos o solucionador de urgencias. Leer más

Cuando los hábitos nos impiden trabajar bien y dar lo mejor de nosotros mismos

Toda nuestra vida, seamos conscientes de ello o no, no es sino una amalgama de hábitos de diversa naturaleza que, de un modo u otro influyen en nuestra persona a diferentes niveles: algunos lo hacen sobre nuestros propios actos, otros llegan a interferir en nuestras emociones e, incluso, lo hacen en nuestro intelecto. Los tenemos sistemáticamente organizados para bien o para mal y, queramos a no, nos conducen irresistiblemente hacia nuestro destino, sea éste el que fuere.

Aristóteles ya decía, que los hábitos eran lo más importante de la personalidad de los humanos. Afirmaba que las conductas que suceden de manera inconsciente son la mejor prueba de nuestro propio y verdadero “yo”. Y así es, es la evidencia que no se puede disimular u ocultar y que refleja, sin artificios ni maquillaje, lo que de verdad somos. Leer más

Los hábitos y su influencia sobre las personas

Hay muchas personas no conscientes de que la mayoría de las cosas que hacen a lo largo del día son consecuencia de los hábitos que dominan su vida.

La mayor parte de las decisiones que tomamos acerca de los actos que realizamos a diario, nos pueden parecer el resultado natural, ya que los humanos somos “animales racionales”, del consciente, razonado y constante modo de reflexionar que usamos en nuestra toma de decisiones. Sin embargo, esto no es así.

Muchas de nuestros actos son, en realidad,  consecuencia de hábitos inconscientes. Y aunque pensemos que cada uno de ellos, si los analizamos aislada e independientemente, puede que no veamos la importancia que tienen sobre nuestra manera de actuar, si los relacionamos con el resto de hábitos y cosas que hacemos. Leer más