Cinco ideas para que tu relación con el correo electrónico no reduzca tu productividad

El correo electrónico, así como las interrupciones y las reuniones improductivas, pueden llegar a convertirse en los grandes saboteadores de tu productividad. Por término medio, se puede afirmar que cualquier trabajador del conocimiento dedica, de media diaria, cerca de dos horas a recibir y enviar emails; sufre aproximadamente 60 interrupciones por cada jornada laboral y dedica alrededor de 30 horas al mes a asistir a reuniones improductivas. Basta con acumular toda la negatividad con que nos afectan estos factores para que, cualquiera que los sufra, empiece a tomar conciencia de cómo afectan a su productividad y a su rendimiento. Leer más

¿Tienes muchos problemas que resolver en tu trabajo, o tu problema es gestionarlos bien?

Tener problemas que resolver constantemente en tu trabajo no es algo extraño; es más, se podría decir que es la norma que, casi, impera hoy en día, en cualquier puesto de trabajo. Si te das cuenta de que el trabajo se te acumula y de que sientes que no puedes con todo, tal vez no se trate de que tengas muchos problemas sino de que, en realidad, tienes tan solo un problema; gestionar bien tu trabajo.

Cuando eres consciente de que el trabajo se te está acumulando porque no puedes dar salida a todo lo que te entra cada día, deberías preguntarte si el problema radica en tu propio trabajo o si, tal vez, deberías buscar su origen desde otro punto de vista. Leer más

Cuidado con la planificación para gestionar tu tiempo. Hoy resulta muy difícil, si no imposible, de cumplir

Hay personas perseverantes que tratan de gestionar su tiempo y, para ello, se esfuerzan en planificar sus futuras tareas pensando, a mi entender erróneamente, que de este modo obtienen el control sobre lo que piensan y quieren hacer próximamente o, incluso, en un futuro relativamente cercano. Es decir, su intención es anticipar la decisión sobre lo que quieren hacer para tratar de fijar el cuándo.

Tradicionalmente, al planificar se realiza un ejercicio en que, tras pensar sobre algunos trabajos pendientes, algunas personas tratan de ajustarlos a base de situarlos dentro de un calendario o una agenda de manera aleatoria con horas, días, incluso semanas de antelación, y siempre pensando ingenuamente que, cuando llegue ese momento, trabajarán sobre ellos para completarlos. También se tiende a hacer mediante la idea de elegir uno, dos, tres, o cuatro trabajos, seguramente importantes, con un propósito parecido consistente en tratar de hacerlos al día siguiente. Los más optimistas incluso los fijan ya, para completarlos a primera hora de la mañana. Leer más

Unas sencillas ideas para que visualices tus prioridades

Tener claras tus prioridades es fundamental para alcanzar lo que deseas, y te va a ayudar en tu productividad. Habrás de tenerlas presentes para poder elegir con efectividad y objetividad cuál va a ser la tarea que deberás llevar a cabo en cada momento. Date cuenta de que cada elección que hagas relacionada con tus prioridades, te va a permitir dar un paso más para ir acercándote cada vez más a éstas.

No creo que haya dudas, dada la naturaleza del trabajo de hoy en día, acerca de que cualquiera que quiera destacar como profesional o, simplemente, aspire a hacer bien su trabajo llevándolo a cabo sin estrés, deberá de ser poseedor, además de otras específicas de su puesto, de competencias en materia de productividad personal. Y dentro de tales competencias y como parte esencial de las mismas, deberá ser capaz de establecer claramente las líneas maestras que le habrán de servir de guía, es decir, sus prioridades. Leer más

Por qué no logramos una correcta gestión del tiempo para poder llevar a cabo nuestras prioridades

No sé si en tu caso estarás entre esos profesionales que se sienten incapaces de gestionar su tiempo productivamente. Y, tampoco sé si estarás entre los que achacáis esa circunstancia a que tenéis demasiados ingredientes en vuestro plato y a que, por más que hacéis, no sois a ser capaces de digerir todas y cada una de esas cosas que tenéis pendientes; lo que, por consiguiente, os obliga a dejar de ocuparos de las que son vuestras verdaderas prioridades porque no podéis con todo.

Esta sensación que describo es una realidad palpable entre lo que se conoce como un trabajador del conocimiento. Siempre que me encuentro ante un caso de éstos, y más temprano que tarde, terminan saliendo una serie de cuestiones que, en mi opinión, son muy importantes. Leer más