Entradas

La importancia de que gestiones bien tus Tareas más Importantes o Tareas Clave, así como tus Tareas Repetitivas

En el artículo anterior y recientemente publicado en este blog, artículo que puedes leer aquí, se hacía una introducción sobre la importancia de conocer a la perfección la naturaleza de cada una de las tareas que aparecen por tu horizonte.

Hablaba en él de que puedes encuadrarlas todas dentro de cuatro tipos diferentes y que, si lo haces así, te será más fácil elegir con efectividad tu próxima tarea a realizar. Por otra parte, esto último es fundamental e imprescindible para tu productividad.

Te hablaba de las Tareas Basura (TB) y de las Tareas Menores (TM), y ahora toca explicar las importantes. Unas lo son porque es necesario hacerlas a pesar, por lo general, de su bajo impacto en nuestros planes; me refiero a las Tareas Repetitivas (TR). Y las otras también lo son como nos indica su denominación; se trata de las Tareas más Importantes (TMI) o Tareas Clave (TC); éstas son las que, de verdad, tienen una huella positiva y, si las completas, te harán avanzar en tus proyectos y, lograrás, al hacerlas, que tu trabajo sea más productivo. Leer más

Si en productividad lo importante es gestionar bien nuestras tareas, veamos cuáles son los tipos que existen

A lo largo de los años que llevo publicando en este blog sobre productividad, he recomendado muchas técnicas e ideas con el fin de mejorar la efectividad de las personas que me leen y lo siguen.

Para mejorar la productividad, siempre he afirmado que es básico y fundamental gestionar correctamente todos los compromisos incompletos que se tengan. También he insistido en numerosas ocasiones en que, para mejorar tu productividad, el secreto estriba en administrar correctamente las tareas que tienes pendientes de realizar. Leer más

Unas ideas que te van a ayudar a no postergar trabajos irracionalmente y que esto afecte a tu productividad

Un hecho más habitual de lo que creemos, que tiene efectos negativos para tu productividad, del que muchas veces puede que no seas demasiado consciente sobre el motivo que te lleva a hacerlo, es la posposición o postergación de tus obligaciones. Sí, estamos hablando de un acto que técnicamente tiene un nombre un poco extraño y es el de “procrastinación”.

Esta palabra que, cuando la oyes por primera vez, te puede parecer hasta casi un insulto ante lo dura y abrupta que suena, tiene su origen en el latín. Por tanto, su inicial reconocimiento parte de la civilización romana. Como todos los imperios que nos han precedido, éste también tuvo cosas positivas y negativas, pero lo que no se puede negar es que causó una gran influencia en lo que hoy entendemos como mundo occidental. Leer más

Por qué debemos confeccionar listas de tareas

¿Son las listas de tareas algo imprescindible para mejorar la productividad y poder trabajar sin estrés?

Esta pregunta deberían hacérsela todas aquellas personas que, sintiendo algún tipo de inquietud en este sentido,  o buscando dar un giro a una situación que les aboca a estrellarse todos los días contra compromisos que llegan y no controlan, comprenden que es necesario cambiar,  y no  simplemente para mejorar resultados, sino también para  dar una solución real y definitiva a su forma de gestionar el trabajo, no en balde  han caído en la cuenta de que tanto su salud como sus relaciones personales y profesionales  empiezan a correr, ya, cierto peligro.

La respuesta a esta pregunta, por lo tanto, debería ser un “sí” rotundo, no tanto por la cantidad y calidad de elementos que contenga esa posible lista, sino por las consecuencias favorables que acarrea su confección, tanto para nuestra psique, como para que podamos elegir con éxito nuestra próxima tarea. Leer más

¿Cómo podemos elegir bien nuestra próxima tarea?

Si realmente queremos ser productivos y efectivos, pero con mayúsculas, será fundamental saber elegir bien nuestra próxima tarea. Esto es así de modo que la elección de lo siguiente que vayamos a llevar a cabo, y aunque no seamos conscientes de ello, es determinante y está directamente relacionada con nuestra efectividad.

Lo que elijamos hacer o no hacer cada vez que hayamos terminado algo o queramos empezar con una cosa nueva, resulta decisivo a la hora de que nuestra opción sea más o menos productiva para nosotros y/o nuestros intereses.

Decidir bien qué hacer significa elegir con éxito una tarea, de entre todas las que nos esperan y que, en el momento concreto de la elección, sea la que mejor puedo hacer de entre todas. Si además a esto le añadimos la perspectiva, o sea, si sabemos las consecuencias de llevarla a cabo, y si la tarea está alineada con nuestros proyectos, áreas de responsabilidad u objetivos, estaremos en la cima de la productividad. Leer más