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Serás lo que quieras ser, pero tu destino depende de tu creatividad

Nadie duda que, salvo desgraciadas excepciones, la persona, como ser libre, tiene la capacidad de escoger por sí mismo/a siempre su destino. Ahora bien, esta afirmación no es tan veraz como en un principio nos pueda parecer, ya que la libertad se halla condicionada por múltiples factores internos y externos.

Evidentemente, existe una serie de factores externos como serían los sociales, los religiosos o los legales entre otros, que pueden poner freno y delimitar nuestra libertad de elección. Pero sin que seamos conscientes de ello, también han influido, y lo siguen haciendo, cada una de las decisiones que hemos tomado y tomamos a lo largo de nuestra vida. Leer más

La importancia de los checklist para la productividad y para nuestra vida

Una lista de comprobación o de control, conocida popularmente por su nombre en inglés checklist, no es más que una herramienta de ayuda diseñada para reducir los posibles errores que pueden surgir, provocados por los potenciales límites de la memoria y de la atención en el ser humano. A través de tales herramientas se consigue asegurar la consistencia y exhaustividad en la realización de un trabajo o de alguna tarea que contenga una serie de componentes, por lo general, repetitivos.

Aunque la idea del cheklist no deja de ser sencilla, tiene su punto de genialidad. Surgió a mediados de los años 30 del pasado siglo, a resultas de la prueba de un nuevo modelo de bombardero por parte del ejército del aire de los Estados Unidos; prueba que acabó en tragedia al estrellarse el avión nada más despegar, muriendo en el accidente varios de los tripulantes. Leer más

Objetivos: Cómo empezar cuando no sabes qué hacer

Sin objetivos claros es muy difícil saber qué hacer, cómo empezar, a qué dedicarle nuestro esfuerzo e, incluso, focalizarnos para trabajar de manera efectiva. Para conocer la calidad de nuestros objetivos, es muy importante preguntarnos si lo que estamos haciendo hoy nos acerca al lugar en el que queremos estar mañana.

El tema de los objetivos, incluso en los blogs de productividad, es algo recurrente durante estas fechas en que nos acercamos al final del año y en nuestra cabeza, mejor dicho, en algunas cabezas, porque en la de muchos ni tan siquiera sucede, empieza o continúa un “runrun” que nos hace pensar en lo que queremos conseguir o alcanzar en un futuro comprendido entre uno y dos años.

La frase con la que comienzo el artículo resulta un tanto curiosa, porque basta con cambiar el orden de un par de palabras para que adquiera diferente significado. Pero si pensamos con detenimiento sobre ello, podemos sorprendernos porque no son tan diferentes, al menos en cuanto a sus consecuencias. Veámoslo.

Si decimos: Cómo empezar cuando no sabes qué hacer. No es lo mismo que: Qué hacer cuando no sabes cómo empezar. En la primera frase no hay acción porque no hay objetivos. En la segunda, por el contrario, es muy probable que haya objetivos, pero sigue sin haber acción.

Un objetivo, una meta, un blanco, sirven para determinar la acción de hoy y obtener el resultado de mañana”. Peter Drucker Leer más

¿Eres un llorón o un solucionador de problemas?

En este mundo tan cambiante, ahora mismo existen dos tipologías diferentes de personas según sea su actitud ante los problemas: el llorón o el solucionador. La vida está llena de dificultades y complicaciones, esto nadie lo pone en duda, tanto si nos referimos a nuestra vida profesional como a la personal.  Pero sobre todo, si nos referimos a la primera, éstos crecen como las setas y aparecen por doquier y a cada instante.

La diferencia de estos dos tipos de personas consiste en la actitud que adopta cada uno de ellos ante los problemas que de continuo nos amenazan. El llorón actúa de víctima de forma que, como reacción a cada problema que surge, se detiene, queda paralizado casi siempre y le cuesta actuar proactivamente para afrontar los retos que aparecen. El solucionador, por el contrario, actúa, identifica el problema y de inmediato busca algo que hacer para poner en marcha la posible solución.

Es fácil eludir nuestras responsabilidades, pero no podemos eludir las consecuencias de eludir nuestras responsabilidades” E.C. McKenzie Leer más

En tu trabajo, deja de jugar al despiste y actúa de una vez por todas

Cada vez que llega a nuestra mesa de trabajo, por el medio que sea, alguna cosa difícil o que no sabemos cómo resolver, solemos jugar con ella al despiste. Es decir, ponemos cara de póker y tratamos de apartarla de nuestra mente  como si, con esa artimaña, lo que nos ha llegado perdiera fuerza o importancia y, no la atendemos ni cómo ni cuándo deberíamos hacerlo, tal que si este hecho no tuviera consecuencias.

Actuamos como el avestruz, que esconde la cabeza en un agujero para ignorar el peligro. Aunque esta manera de obrar, la del avestruz, es un mito muy extendido pero falso, en nuestro actuar diario la llevamos a cabo en numerosas ocasiones. Leer más