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Unos consejos para mejorar tu productividad y tu ambiente de trabajo

La insatisfacción laboral y el ambiente en el que se desarrolla tu trabajo están directamente relacionados con tu productividad. Es muy probable que si, por la razón que sea, no estás contento de tu trabajo, o si éste se desarrolla en un ambiente poco favorable, tu productividad y tus resultados se vean resentidos.

Esta insatisfacción puede ser, por ejemplo, como consecuencia de o bien el resultado de malas relaciones con jefes y compañeros, o de un ambiente de poco propenso, o de inconformidad por no tener una buena remuneración, o de no sentirte debidamente valorado o, incluso, por tener que llevar los problemas del trabajo a casa o de casa al trabajo.

Las empresas o las organizaciones, sin duda, tienen en todo esto gran parte de responsabilidad. Es de su competencia ser capaces de crear buenas prácticas, buen ambiente y poner en marcha políticas que promuevan la formación de un buen grupo laboral. Leer más

Razones por la que no alcanzas tus objetivos

Si tu idea fuera construir un cohete que te permitiera viajar hasta la Luna, casi con toda probabilidad tu objetivo acabaría siendo un estrepitoso fracaso. Sin duda alguna, que la NASA o, cualquiera de las otras organizaciones aeroespaciales que hay en nuestro planeta, tendrían, y tienen de hecho, muchas más posibilidades que tú para conseguir ese objetivo.

A todas las personas que, de modo individual, se propusieran ese mismo objetivo, les pasaría lo mismo. El error que se comete de forma recurrente en la mayoría de casos en que un objetivo fracasa, comienza en el momento de fijar esos objetivos, pues la mayoría de las personas se enfocan en el resultado en vez de en el proceso. Y el error estriba en que es este último (el proceso) el que, una vez analizado adecuadamente, ha de proporcionar las pistas necesarias y clarificadoras para saber si el objetivo es alcanzable. Leer más

Aunque nos suponga un esfuerzo, focalizarnos permite aumentar nuestra efectividad

Ser capaz de focalizar totalmente la mente en una tarea, no es tan fácil como en principio podría parecer. Es una habilidad que caracteriza a las personas productivas, pues les permite dominar su concentración y, de esta manera, poner la atención en lo que realmente les interesa en un momento determinado.

Para tener éxito en los juegos del trabajo y en los negocios de la vida, hemos de tener una estrategia clara y definida para cada una de las cosas que queramos lograr o alcanzar. Pero solamente tenerlas no garantiza que se vayan a llegar a cumplir. Son muchas las empresas y/o las personas que fallan en el intento por no saber focalizarse ni lograr la concentración necesaria para finalizar trabajos relevantes.

Los grandes dirigentes y los líderes extraordinarios tienen en común una característica: que son capaces de separar y diferenciar lo importante, lo secundario y lo superfluo. Además, son conscientes del valor de la constancia en el trabajo valioso para la consecución de sus objetivos. También tienen la facultad de concentrarse y focalizarse en aquellas tareas y acciones que así lo requieren.

En la lucha entre el arroyo y la roca, siempre triunfa el arroyo… no porque sea más fuerte, sino porque persevera” Paulo Coelho

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¿Cómo podemos elegir bien nuestra próxima tarea?

Si realmente queremos ser productivos y efectivos, pero con mayúsculas, será fundamental saber elegir bien nuestra próxima tarea. Esto es así de modo que la elección de lo siguiente que vayamos a llevar a cabo, y aunque no seamos conscientes de ello, es determinante y está directamente relacionada con nuestra efectividad.

Lo que elijamos hacer o no hacer cada vez que hayamos terminado algo o queramos empezar con una cosa nueva, resulta decisivo a la hora de que nuestra opción sea más o menos productiva para nosotros y/o nuestros intereses.

Decidir bien qué hacer significa elegir con éxito una tarea, de entre todas las que nos esperan y que, en el momento concreto de la elección, sea la que mejor puedo hacer de entre todas. Si además a esto le añadimos la perspectiva, o sea, si sabemos las consecuencias de llevarla a cabo, y si la tarea está alineada con nuestros proyectos, áreas de responsabilidad u objetivos, estaremos en la cima de la productividad. Leer más

La productividad te puede hacer una persona más feliz

La felicidad es un estado de ánimo, y la productividad o efectividad, sin que esto quiera ser una definición, es el resultado de la correcta elección de nuestras tareas y de saber poner los medios necesarios para realizarlas bien. Y la productividad o efectividad con que te desenvuelvas en tu vida te puede alejar o acercar más a la felicidad.

Insisto: la felicidad es un estado del ánimo que supone una cierta satisfacción. Quien se siente feliz, se siente también a gusto y contento. De todas formas, este concepto es algo subjetivo que depende, además, de la personalidad de cada cual, por lo que es relativo.

No existe un índice mediante el cual podamos medir de manera fiable y homogénea la felicidad de las personas. Es más, se trata de un concepto tan personal, que lo que a alguien le hace feliz puede que no tenga el mismo resultado en otra persona. Leer más