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Cómo evitar que las reuniones se conviertan en un enemigo de tu productividad

Es muy habitual, en las empresas y organizaciones, escuchar reiteradamente quejas sobre el exceso de reuniones, muchas de las cuales, además, son poco o nada productivas. Demasiadas personas las asumen como un mal inevitable o como una obligación aburrida y poco efectiva que les impide, en bastantes ocasiones, realizar bien su trabajo. Da la sensación, al oírles hablar de esta manera, de no ser conscientes de que las reuniones son, también, parte de su trabajo.

Si no hay duda acerca de que todos los profesionales deberían estar concienciados sobre la importancia que poseen las diferentes técnicas y métodos de productividad sobre su trabajo, así como de la trascendencia que supone ponerlas en práctica para lograr mejores resultados, tampoco se debería cuestionar que las reuniones, como otro trabajo más dentro de sus obligaciones, dispone de técnicas y métodos específicos de necesario cumplimiento, si se desea que éstas también reúnan las condiciones para ser productivas. Leer más

La productividad te debe llevar a elegir bien tu tarea, y esto a empezarla, hacerla y terminarla

Se podría solucionar, en gran parte, el problema de productividad de muchos profesionales tan solo a través de un par de ideas, aunque solo representen un análisis parcial del tema y de la dificultad con la que aquellos se encuentran cada en día. Para ello, sería necesario adquirir los hábitos necesarios para conseguir, en cada momento, en primer lugar una acertada elección de su próxima tarea, que será algo de gran trascendencia. Después, y una vez elegida, el siguiente reto será llegar a hacerla bien, algo que igualmente es de suma importancia. Pero repito, no se debe de olvidar que, elegir y hacer bien, no es más que una parte de la cuestión, ya que, en productividad, hay más factores que se deberán tener en cuenta. Leer más

Cómo nos afecta el desorden de nuestra mesa de trabajo en la productividad

¿A cuántos de vosotros os gustaría vivir en una casa en la que imperase el desorden? ¿Dónde, para encontrar la prenda adecuada para vestirte ahora, tuvieses que revolver entre montañas de ropa? ¿Dónde, para preparar la cena, hubieses de rebuscar y rebuscar entre pilas de cacharros amontonados en la cocina?  ¿Donde, para limpiarte los dientes, tuvieras que dar vueltas entre todo lo que tienes hacinado en el cuarto de baño?

De ese modo, la vida, seguramente, no sería tan fácil y cómoda como cuando tienes todo bien organizado, con cada prenda en su armario, en su cajón, en su estante, y así con el resto de los enseres de tu hogar, es decir, con cada cosa en su sitio. Leer más

Controlemos nuestro presente para conseguir llegar al futuro que libremente hayamos elegido

El ser humano, por naturaleza, tiende siempre a buscar su independencia y libertad. No hay nada en la mente de cada uno como el deseo de ser únicos, de ser nosotros mismos, para perseguir nuestros sueños. Por eso, uno de los mayores placeres que sentimos en la vida viene como resultado de ser espontáneos y auténticos cada día mientras realizamos actividades que nos interesan.

Cuando sentimos lo contrario, cuando nos hallamos frustrados y nos parece ver que nuestra vida no avanza por el sendero que deseamos es cuando, día tras día, percibimos que nos conformamos y que fingimos una falsa satisfacción mientras hacemos cosas que no nos apasionan ni llenan nuestras expectativas lo más mínimo. Leer más

Reuniones productivas y la necesaria satisfacción de las necesidades del grupo

En cualquier reunión que se convoque lo más importante, mucho más, incluso, que los temas a tratar, es que los miembros del grupo que van a formar esa reunión se sientan a gusto, cómodos con la situación y motivados, ya que de ellos y del trabajo que realicen dependerán los resultados que se obtengan. Siempre que haya un grupo que se junte para lograr un objetivo, obtener una solución, discutir sobre algún problema, etc., se deberá garantizar el ambiente necesario para que tanto el funcionamiento como las interactuaciones entre sus miembros sea la correcta, la adecuada y la óptima.

Para lograrlo, todos los miembros deben de sentir su pertenencia al grupo y, a la vez, deben sentir que sus necesidades, al menos las básicas, van a ser satisfechas y están garantizadas pues, de lo contrario, el miedo y los recelos llevarán el trabajo del grupo hacia un más que probable fracaso. Leer más