Entradas

No aceptes monos que son de otros en tu cabeza porque acabarán distorsionando tu productividad

Al referirme a monos no estoy mencionando la idea del síndrome de abstinencia que suele padecer una persona cuando deja de consumir sustancias a las que es adicta como, por ejemplo, el que se sufre cuando se está intentando dejar de fumar.

Me refiero, más bien, a esa sensación interna que percibes debido a una actitud absolutamente reactiva y complaciente hacia los demás y sus necesidades, sensación que te lleva a sentirte desbordado por las circunstancias que te rodean.

Esta complacencia te puede llevar a ir asumiendo compromisos y tareas que, objetivamente, no te corresponden, pero que aceptas sin haber reflexionado lo suficiente antes de cargar con ellos, uno tras otro. Leer más

Productividad analógica o digital ¿qué herramientas uso, lápiz y papel o tecnología?

Cuando una persona reconoce o decide que debe de mejorar su productividad y se da cuenta de que debe hacer cambios en el modo de gestionar su vida y su trabajo, enseguida identificará que necesita echar mano de determinadas herramientas que le permitan y le ayuden a hacerlo bien.

Para ser verdaderamente productivo, desde mi punto de vista tienes que lograr llevar a cabo las cosas que tienes que hacer, pero sobre todo, -y ojo con esto, que es muy importante-, realizarlas o completarlas cuando has de hacerlo. Dicho en otras palabras, y si me sigues en este blog me lo habrás leído en más de una ocasión, que has de hacer las cosas cuando son necesarias en vez de cuando ya son desesperadamente necesarias.

Haz tu trabajo con todo tu corazón y tendrás éxito, hay muy poca competencia” Richard Bach. Leer más

Unos consejos para mejorar tu productividad y tu ambiente de trabajo

La insatisfacción laboral y el ambiente en el que se desarrolla tu trabajo están directamente relacionados con tu productividad. Es muy probable que si, por la razón que sea, no estás contento de tu trabajo, o si éste se desarrolla en un ambiente poco favorable, tu productividad y tus resultados se vean resentidos.

Esta insatisfacción puede ser, por ejemplo, como consecuencia de o bien el resultado de malas relaciones con jefes y compañeros, o de un ambiente de poco propenso, o de inconformidad por no tener una buena remuneración, o de no sentirte debidamente valorado o, incluso, por tener que llevar los problemas del trabajo a casa o de casa al trabajo.

Las empresas o las organizaciones, sin duda, tienen en todo esto gran parte de responsabilidad. Es de su competencia ser capaces de crear buenas prácticas, buen ambiente y poner en marcha políticas que promuevan la formación de un buen grupo laboral. Leer más

Recuperar el poder de decisión individual para llegar a nuestro destino

Siempre que hablamos de productividad personal, pensamos que las posibles técnicas que podamos aplicar sobre el tema deberían centrarse solamente en nuestro ámbito laboral, obviando de esta manera que existen otros campos y otras áreas donde, de igual forma, podremos aplicar nuestros conocimientos y experiencia sobre esta competencia de modo que nuestra vida sea más efectiva, más positiva y, a la postre, mejor.

Para ello deberemos recuperar el poder de decisión individual sobre nuestros actos, tanto profesionales como personales, a fin de llegar a un destino que previamente hayamos definido.

¿Por qué hay personas que parecen que están predestinadas a hacer grandes cosas, a vivir de manera plena, y que, además, son la envidia de la mayoría de los mortales? ¿Y por qué hay unos pocos que son capaces de vivir como leones y que son admirados por el resto de los mortales quienes, por el contrario, frecuentemente actúan y viven como ratones? Leer más

La importancia de gestionar correctamente nuestra atención

Podemos decir que la atención es aquella cualidad perceptiva que actúa como filtro ante diferentes estímulos ambientales. Y, en productividad, tiene mucha importancia ya que, gracias a ella, podemos evaluar estos estímulos y dar prioridad a los que consideremos más relevantes.

Puedo caminar automáticamente, sin ser consciente de que lo estoy haciendo, mientras mantengo fija la atención en las palabras de mi acompañante, hasta que el frenazo de un coche me “obliga” a dirigirla hacia el sonido chirriante que acabo de oír. En ese momento, la figura del coche destacará sobre el resto de las imágenes y estímulos, y seré capaz de entregarle al frenazo una gran parte de mi energía mental. Y allí la mantendré hasta que decida sobre la relevancia que tiene, para mí, lo que acaba de captar mi atención. Leer más