Entradas

¿Cómo podemos elegir bien nuestra próxima tarea?

Si realmente queremos ser productivos y efectivos, pero con mayúsculas, será fundamental saber elegir bien nuestra próxima tarea. Esto es así de modo que la elección de lo siguiente que vayamos a llevar a cabo, y aunque no seamos conscientes de ello, es determinante y está directamente relacionada con nuestra efectividad.

Lo que elijamos hacer o no hacer cada vez que hayamos terminado algo o queramos empezar con una cosa nueva, resulta decisivo a la hora de que nuestra opción sea más o menos productiva para nosotros y/o nuestros intereses.

Decidir bien qué hacer significa elegir con éxito una tarea, de entre todas las que nos esperan y que, en el momento concreto de la elección, sea la que mejor puedo hacer de entre todas. Si además a esto le añadimos la perspectiva, o sea, si sabemos las consecuencias de llevarla a cabo, y si la tarea está alineada con nuestros proyectos, áreas de responsabilidad u objetivos, estaremos en la cima de la productividad. Leer más

La productividad te puede hacer una persona más feliz

La felicidad es un estado de ánimo, y la productividad o efectividad, sin que esto quiera ser una definición, es el resultado de la correcta elección de nuestras tareas y de saber poner los medios necesarios para realizarlas bien. Y la productividad o efectividad con que te desenvuelvas en tu vida te puede alejar o acercar más a la felicidad.

Insisto: la felicidad es un estado del ánimo que supone una cierta satisfacción. Quien se siente feliz, se siente también a gusto y contento. De todas formas, este concepto es algo subjetivo que depende, además, de la personalidad de cada cual, por lo que es relativo.

No existe un índice mediante el cual podamos medir de manera fiable y homogénea la felicidad de las personas. Es más, se trata de un concepto tan personal, que lo que a alguien le hace feliz puede que no tenga el mismo resultado en otra persona. Leer más

¿Cómo conseguir el mayor rendimiento en cada minuto de tu día?

Sin duda, conseguir el mayor rendimiento posible a cada minuto de nuestro día es un deseo, y un objetivo, que está presente siempre en la mente de todo aquel profesional que quiera trabajar de manera productiva.

Sin embargo, la realidad suele ser otra. Y la razón principal estriba en que, en demasiadas ocasiones, las organizaciones y las propias personas se dejan llevar por la inercia de la actividad empresarial diaria, reaccionando “a salto de mata” frente a todo lo que les llega a lo largo del día. Esa actitud reactiva acarrea no cumplir adecuadamente con lo prioritario. Como consecuencia, resulta imposible conseguir el mayor rendimiento posible a cada minuto de nuestro día., de modo que se terminan viendo afectados, de modo importante, la productividad, la efectividad y los resultados. Leer más

La dilación irracional, una consecuencia de la confusión que nos provoca el trabajo de hoy en día

La dilación irracional, también llamada procrastinación, es una consecuencia del trabajo de hoy en día. Y afecta, de manera notable, a nuestra productividad y efectividad. La realidad cotidiana, para cualquiera de nosotros, es que tenemos demasiados compromisos que cumplir, y  esto nos lleva,  si no los gestionamos de manera efectiva, a caer en la dilación irracional.

Los mejores acompañantes para tener éxito en los negocios de la vida y en el juego del trabajo se llaman disciplina, constancia y claridad de pensamiento sobre lo que debo hacer. Por el contrario, uno de sus mayores enemigos, se llama dilación, y ésta es consecuencia de la confusión y de la poca claridad que acarrea el trabajo en la actualidad.

La idea básica de este concepto radica en que algunos acostumbran a dejar algunas cosas de manera irracional, para hacerlas próximamente bajo el falso pretexto de que no tenemos tiempo para completarlas ahora. Además, ponemos en marcha la ficticia creencia de que con toda seguridad las llevaremos a cabo más adelante, es más, seguramente en un futuro muy próximo. Leer más

¿Eres un llorón o un solucionador de problemas?

En este mundo tan cambiante, ahora mismo existen dos tipologías diferentes de personas según sea su actitud ante los problemas: el llorón o el solucionador. La vida está llena de dificultades y complicaciones, esto nadie lo pone en duda, tanto si nos referimos a nuestra vida profesional como a la personal.  Pero sobre todo, si nos referimos a la primera, éstos crecen como las setas y aparecen por doquier y a cada instante.

La diferencia de estos dos tipos de personas consiste en la actitud que adopta cada uno de ellos ante los problemas que de continuo nos amenazan. El llorón actúa de víctima de forma que, como reacción a cada problema que surge, se detiene, queda paralizado casi siempre y le cuesta actuar proactivamente para afrontar los retos que aparecen. El solucionador, por el contrario, actúa, identifica el problema y de inmediato busca algo que hacer para poner en marcha la posible solución.

Es fácil eludir nuestras responsabilidades, pero no podemos eludir las consecuencias de eludir nuestras responsabilidades” E.C. McKenzie Leer más