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La productividad te puede hacer una persona más feliz

La felicidad es un estado de ánimo, y la productividad o efectividad, sin que esto quiera ser una definición, es el resultado de la correcta elección de nuestras tareas y de saber poner los medios necesarios para realizarlas bien. Y la productividad o efectividad con que te desenvuelvas en tu vida te puede alejar o acercar más a la felicidad.

Insisto: la felicidad es un estado del ánimo que supone una cierta satisfacción. Quien se siente feliz, se siente también a gusto y contento. De todas formas, este concepto es algo subjetivo que depende, además, de la personalidad de cada cual, por lo que es relativo.

No existe un índice mediante el cual podamos medir de manera fiable y homogénea la felicidad de las personas. Es más, se trata de un concepto tan personal, que lo que a alguien le hace feliz puede que no tenga el mismo resultado en otra persona. Leer más

A vueltas con la falsa creencia sobre la necesidad de una buena gestión del tiempo

Como he explicado en más de un artículo de los que publico en mi blog de productividad, la posibilidad y conveniencia de una buena gestión del tiempo es una de las creencias más extendidas con las que me encuentro. En casi todos los seminarios, talleres y cursos que imparto, hay alguna o varias personas con un fuerte arraigo en esta errónea y, desde hace ya algún tiempo, caduca idea.

La verdad es que, además, en muchos casos cuesta un gran esfuerzo quitar de la cabeza de esas personas este concepto equívoco y, queramos o no, lo debemos de hacer si queremos que se entienda que la productividad personal no depende de la gestión del tiempo sino de otros factores más relevantes. Leer más

Objetivos: Cómo empezar cuando no sabes qué hacer

Sin objetivos claros es muy difícil saber qué hacer, cómo empezar, a qué dedicarle nuestro esfuerzo e, incluso, focalizarnos para trabajar de manera efectiva. Para conocer la calidad de nuestros objetivos, es muy importante preguntarnos si lo que estamos haciendo hoy nos acerca al lugar en el que queremos estar mañana.

El tema de los objetivos, incluso en los blogs de productividad, es algo recurrente durante estas fechas en que nos acercamos al final del año y en nuestra cabeza, mejor dicho, en algunas cabezas, porque en la de muchos ni tan siquiera sucede, empieza o continúa un “runrun” que nos hace pensar en lo que queremos conseguir o alcanzar en un futuro comprendido entre uno y dos años.

La frase con la que comienzo el artículo resulta un tanto curiosa, porque basta con cambiar el orden de un par de palabras para que adquiera diferente significado. Pero si pensamos con detenimiento sobre ello, podemos sorprendernos porque no son tan diferentes, al menos en cuanto a sus consecuencias. Veámoslo.

Si decimos: Cómo empezar cuando no sabes qué hacer. No es lo mismo que: Qué hacer cuando no sabes cómo empezar. En la primera frase no hay acción porque no hay objetivos. En la segunda, por el contrario, es muy probable que haya objetivos, pero sigue sin haber acción.

Un objetivo, una meta, un blanco, sirven para determinar la acción de hoy y obtener el resultado de mañana”. Peter Drucker Leer más

¿Logras mantener la concentración en tu trabajo, o tu mente vuela más que las moscas?

Lograr la concentración es alcanzar un estado mental absolutamente necesario para todo trabajador del conocimiento si quiere realizar bien, con calidad y en condiciones su trabajo. Todavía no me he encontrado ninguna persona, y ya llevo bastantes años dedicándome al mundo de la productividad personal, que no me haya afirmado de manera categórica y tajante que, para desarrollar, su trabajo no necesite en algún momento de su día  de una concentración plena en lo que está haciendo.

Todas estas personas que sienten y saben que necesitan concentrarse para su trabajo tienen un enemigo en común.  Son los continuos  estímulos que reciben del exterior y que no paran de llegar a lo largo del día, estemos donde estemos: en nuestro trabajo, en nuestra casa o disfrutando de nuestros aficiones, nos llegan. Leer más

Algunas ideas para relacionarte mejor y más productivamente con tu ordenador

El ordenador es un  aparato de reciente incorporación a nuestras vidas. Bien, de acuerdo; hay personas sobre todo los jóvenes que lo conocen de toda la vida. Sin embargo, si miramos un poco hacia atrás, para la mayoría de las personas es un invento que lleva con nosotros más o menos 30 años.

En su corta historia, 30 años no son nada,  esta máquina que parecía tan asombrosa por la revolución que suponía ha evolucionado como pocas cosas a lo largo de toda la historia de la humanidad. Y como en casi todo, y en esta ocasión también se da, tiene aspectos positivos pero también los tiene negativos. Y la productividad, en esta ocasión, tampoco se salva de su influencia. Nos puede ayudar en nuestra efectividad a la hora de trabajar o puede convertirse, mejor dicho lo podemos convertir sin darnos cuenta, en un saboteador de nuestro bien hacer en el trabajo diario. Leer más