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Errores en los que puedo caer si quiero empezar a mejorar mi productividad

Uno de los principales propósitos de cualquier profesional que quiera ser productivo a la hora de cumplir con sus obligaciones profesionales, sin olvidar, evidentemente, el resto de compromisos que adquiere en los otros ámbitos de su vida es gestionar de modo efectivo su atención y su talento.

Es muy probable que una persona llegue a identificar la necesidad de hacer cambios porque se ha dado cuenta de que su vida transcurre, de manera habitual, a una velocidad superior a la adecuada y de que carece, además, de un rumbo bien definido y claro, lo que le lleva a dar continuos palos al aire sin lograr, tampoco, los resultados que le cabría esperar. Sin duda, puede que termine muchas de sus jornadas desmoralizado y desmotivado, porque siente que las horas trascurren una tras otra y finalizan sin ver resultados concretos, algo parecido a que el día se hubiese esfumado como el humo y lo único que quedase fuese la sensación de no haber logrado nada o muy poco. Leer más

Reuniones productivas. Tres aspectos primordiales a tomar en cuenta: participantes, duración y momento

Hace un par de semanas comentaba en este artículo, el por qué tienen tan mala fama las reuniones de trabajo. Hoy me voy a centrar en tres aspectos primordiales como son: la correcta elección de los participantes, el mejor momento para las reuniones, así como su duración. Estas condiciones previas son esenciales y, sin embargo, frecuentemente ignoradas a la hora de convocarlas por muchos responsables, lo que implica en demasiadas ocasiones que las reuniones de trabajo no den los resultados esperados y, terminen resultando lo más temido: improductivas.

El primer aspecto relevante, y muy importante para ser obviado, es la correcta elección de los participantes. No debería convocarse más que las personas necesarias. Salvo excepciones, los miembros seleccionados para acudir a la reunión dependerán esencialmente de los objetivos que se quieran obtener en ella. Por tanto, serán estos los que marquen quiénes deben asistir. Leer más

¿Por qué son tan habituales las quejas sobre las reuniones?

Una reunión de trabajo se podría definir como un encuentro entre personas organizado para compartir y poner en común ideas, opiniones, conocimientos y experiencias a fin de obtener un resultado concreto que no existía antes de celebrarla. La idea es muy clara y sencilla, pero, en general, las reuniones se organizan y se celebran muy mal, por lo que las consecuencias que acarrean y los resultados esperados dejan mucho que desear.

Cuando empiezo un seminario sobre reuniones productivas, siempre lo suelo hacer tratando de abrir un pequeño debate, para que los asistentes expongan sus sentimientos y los motivos por los que creen que las reuniones no son productivas.  De esta forma, trato de averiguar por qué razones piensan que se vuelven improductivas, y por qué provocan, entre quienes las sufren, sentimientos de pérdida de oportunidad para hacer otras cosas mucho más efectivas. Leer más

La productividad te puede hacer una persona más feliz

La felicidad es un estado de ánimo, y la productividad o efectividad, sin que esto quiera ser una definición, es el resultado de la correcta elección de nuestras tareas y de saber poner los medios necesarios para realizarlas bien. Y la productividad o efectividad con que te desenvuelvas en tu vida te puede alejar o acercar más a la felicidad.

Insisto: la felicidad es un estado del ánimo que supone una cierta satisfacción. Quien se siente feliz, se siente también a gusto y contento. De todas formas, este concepto es algo subjetivo que depende, además, de la personalidad de cada cual, por lo que es relativo.

No existe un índice mediante el cual podamos medir de manera fiable y homogénea la felicidad de las personas. Es más, se trata de un concepto tan personal, que lo que a alguien le hace feliz puede que no tenga el mismo resultado en otra persona. Leer más

A vueltas con la falsa creencia sobre la necesidad de una buena gestión del tiempo

Como he explicado en más de un artículo de los que publico en mi blog de productividad, la posibilidad y conveniencia de una buena gestión del tiempo es una de las creencias más extendidas con las que me encuentro. En casi todos los seminarios, talleres y cursos que imparto, hay alguna o varias personas con un fuerte arraigo en esta errónea y, desde hace ya algún tiempo, caduca idea.

La verdad es que, además, en muchos casos cuesta un gran esfuerzo quitar de la cabeza de esas personas este concepto equívoco y, queramos o no, lo debemos de hacer si queremos que se entienda que la productividad personal no depende de la gestión del tiempo sino de otros factores más relevantes. Leer más