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Debemos aprender a decir “no” para calmar nuestra vida y mejorar nuestra productividad

Saber decir que no a los demás y, así, poder fijar tus propios límites no resulta fácil, aunque sea algo fundamental para tu vida y para mejorar tu productividad. Sí, ya sé que es muy probable que hacerlo te ocasione ansiedad, malestar e, incluso, cierta sensación de estar defraudando a los demás e incumpliendo sus expectativas, pero deberás aprender a hacerlo si quieres mejorar tu efectividad. Te aseguro que, aunque te cueste creerlo, tus relaciones personales mejorarán y, sin duda, te sentirás mejor interiormente.

Seguro que conoces mi opinión, si me sigues en este blog, acerca de que tus creencias y también tus hábitos te pueden llevar por un camino poco aconsejable si lo que buscas de tu trabajo son unos resultados óptimos y adecuados. Si no sabes decir “no” transitas uno de estos caminos, y es probable que, si lo transitas con frecuencia, acabe siendo, si no uno de los peores, sí uno de tantos enemigos que amenazan tu productividad.

Analiza tu situación y tu manera de actuar. Cada vez que digas que sí a los demás, pregúntate en qué medida estás anteponiendo las necesidades o la satisfacción de otras personas a las tuyas. Cuestiónate si, en realidad, cada vez que actúas así, estás dejando de atender tus necesidades o tus prioridades para satisfacer las de otros; y aclara, en lo más profundo de tu persona, si estás perdiendo el control sobre tu vida y dejando de vivirla para atender o para vivir las de los demás. Leer más

No aceptes monos que son de otros en tu cabeza porque acabarán distorsionando tu productividad

Al referirme a monos no estoy mencionando la idea del síndrome de abstinencia que suele padecer una persona cuando deja de consumir sustancias a las que es adicta como, por ejemplo, el que se sufre cuando se está intentando dejar de fumar.

Me refiero, más bien, a esa sensación interna que percibes debido a una actitud absolutamente reactiva y complaciente hacia los demás y sus necesidades, sensación que te lleva a sentirte desbordado por las circunstancias que te rodean.

Esta complacencia te puede llevar a ir asumiendo compromisos y tareas que, objetivamente, no te corresponden, pero que aceptas sin haber reflexionado lo suficiente antes de cargar con ellos, uno tras otro. Leer más

Cómo evitar que las reuniones se conviertan en un enemigo de tu productividad

Es muy habitual, en las empresas y organizaciones, escuchar reiteradamente quejas sobre el exceso de reuniones, muchas de las cuales, además, son poco o nada productivas. Demasiadas personas las asumen como un mal inevitable o como una obligación aburrida y poco efectiva que les impide, en bastantes ocasiones, realizar bien su trabajo. Da la sensación, al oírles hablar de esta manera, de no ser conscientes de que las reuniones son, también, parte de su trabajo.

Si no hay duda acerca de que todos los profesionales deberían estar concienciados sobre la importancia que poseen las diferentes técnicas y métodos de productividad sobre su trabajo, así como de la trascendencia que supone ponerlas en práctica para lograr mejores resultados, tampoco se debería cuestionar que las reuniones, como otro trabajo más dentro de sus obligaciones, dispone de técnicas y métodos específicos de necesario cumplimiento, si se desea que éstas también reúnan las condiciones para ser productivas. Leer más

Razones por la que no alcanzas tus objetivos

Si tu idea fuera construir un cohete que te permitiera viajar hasta la Luna, casi con toda probabilidad tu objetivo acabaría siendo un estrepitoso fracaso. Sin duda alguna, que la NASA o, cualquiera de las otras organizaciones aeroespaciales que hay en nuestro planeta, tendrían, y tienen de hecho, muchas más posibilidades que tú para conseguir ese objetivo.

A todas las personas que, de modo individual, se propusieran ese mismo objetivo, les pasaría lo mismo. El error que se comete de forma recurrente en la mayoría de casos en que un objetivo fracasa, comienza en el momento de fijar esos objetivos, pues la mayoría de las personas se enfocan en el resultado en vez de en el proceso. Y el error estriba en que es este último (el proceso) el que, una vez analizado adecuadamente, ha de proporcionar las pistas necesarias y clarificadoras para saber si el objetivo es alcanzable. Leer más

Unas ideas que te van a ayudar a no postergar trabajos irracionalmente y que esto afecte a tu productividad

Un hecho más habitual de lo que creemos, que tiene efectos negativos para tu productividad, del que muchas veces puede que no seas demasiado consciente sobre el motivo que te lleva a hacerlo, es la posposición o postergación de tus obligaciones. Sí, estamos hablando de un acto que técnicamente tiene un nombre un poco extraño y es el de “procrastinación”.

Esta palabra que, cuando la oyes por primera vez, te puede parecer hasta casi un insulto ante lo dura y abrupta que suena, tiene su origen en el latín. Por tanto, su inicial reconocimiento parte de la civilización romana. Como todos los imperios que nos han precedido, éste también tuvo cosas positivas y negativas, pero lo que no se puede negar es que causó una gran influencia en lo que hoy entendemos como mundo occidental. Leer más