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Controlemos nuestro presente para conseguir llegar al futuro que libremente hayamos elegido

El ser humano, por naturaleza, tiende siempre a buscar su independencia y libertad. No hay nada en la mente de cada uno como el deseo de ser únicos, de ser nosotros mismos, para perseguir nuestros sueños. Por eso, uno de los mayores placeres que sentimos en la vida viene como resultado de ser espontáneos y auténticos cada día mientras realizamos actividades que nos interesan.

Cuando sentimos lo contrario, cuando nos hallamos frustrados y nos parece ver que nuestra vida no avanza por el sendero que deseamos es cuando, día tras día, percibimos que nos conformamos y que fingimos una falsa satisfacción mientras hacemos cosas que no nos apasionan ni llenan nuestras expectativas lo más mínimo. Leer más

Reuniones productivas y la necesaria satisfacción de las necesidades del grupo

En cualquier reunión que se convoque lo más importante, mucho más, incluso, que los temas a tratar, es que los miembros del grupo que van a formar esa reunión se sientan a gusto, cómodos con la situación y motivados, ya que de ellos y del trabajo que realicen dependerán los resultados que se obtengan. Siempre que haya un grupo que se junte para lograr un objetivo, obtener una solución, discutir sobre algún problema, etc., se deberá garantizar el ambiente necesario para que tanto el funcionamiento como las interactuaciones entre sus miembros sea la correcta, la adecuada y la óptima.

Para lograrlo, todos los miembros deben de sentir su pertenencia al grupo y, a la vez, deben sentir que sus necesidades, al menos las básicas, van a ser satisfechas y están garantizadas pues, de lo contrario, el miedo y los recelos llevarán el trabajo del grupo hacia un más que probable fracaso. Leer más

La productividad y su relación con la memoria a corto plazo

La memoria, en sentido general, es una importante función del cerebro y, a su vez, es un proceso que nos permite catalogar y almacenar para, posteriormente, recuperar la información o las experiencias que hayamos guardado en nuestra cabeza. La memoria parece ser que surge a través de las conexiones neuronales y que, a lo largo de la vida, éstas van creando una serie de redes, de modo que algunos de los recuerdos guardados en ella mantienen relativa estabilidad, aunque el tiempo transcurra.

Sin embargo, profundizando más en la idea de este cometido de nuestro cerebro, nos encontramos con que disponemos de diversos tipos, o clases, de memoria. A saber, tenemos la memoria a largo plazo, la memoria de trabajo y la memoria a corto plazo. Esta última es la que nos interesa si de productividad personal o de cómo gestionar nuestros compromisos de forma efectiva se trata. Leer más

Errores en los que puedo caer si quiero empezar a mejorar mi productividad

Uno de los principales propósitos de cualquier profesional que quiera ser productivo a la hora de cumplir con sus obligaciones profesionales, sin olvidar, evidentemente, el resto de compromisos que adquiere en los otros ámbitos de su vida es gestionar de modo efectivo su atención y su talento.

Es muy probable que una persona llegue a identificar la necesidad de hacer cambios porque se ha dado cuenta de que su vida transcurre, de manera habitual, a una velocidad superior a la adecuada y de que carece, además, de un rumbo bien definido y claro, lo que le lleva a dar continuos palos al aire sin lograr, tampoco, los resultados que le cabría esperar. Sin duda, puede que termine muchas de sus jornadas desmoralizado y desmotivado, porque siente que las horas trascurren una tras otra y finalizan sin ver resultados concretos, algo parecido a que el día se hubiese esfumado como el humo y lo único que quedase fuese la sensación de no haber logrado nada o muy poco. Leer más

La importancia de gestionar correctamente nuestra atención

Podemos decir que la atención es aquella cualidad perceptiva que actúa como filtro ante diferentes estímulos ambientales. Y, en productividad, tiene mucha importancia ya que, gracias a ella, podemos evaluar estos estímulos y dar prioridad a los que consideremos más relevantes.

Puedo caminar automáticamente, sin ser consciente de que lo estoy haciendo, mientras mantengo fija la atención en las palabras de mi acompañante, hasta que el frenazo de un coche me “obliga” a dirigirla hacia el sonido chirriante que acabo de oír. En ese momento, la figura del coche destacará sobre el resto de las imágenes y estímulos, y seré capaz de entregarle al frenazo una gran parte de mi energía mental. Y allí la mantendré hasta que decida sobre la relevancia que tiene, para mí, lo que acaba de captar mi atención. Leer más