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La procrastinación o cuando tenemos alguna obligación que hacer y miramos para otro lado

Sí.  A todos nos ha pasado alguna vez, a unos con más frecuencia que a otros, que o bien nos hemos comprometido con alguna obligación o nos hemos propuesto hacer algo, pero el día de comenzar a hacerlo no termina por llegar. O, en caso de llegar, nuestra mente inventa mil excusas y mira hacia otro lado con tal de eludir el compromiso contraído, de modo que posponemos su comienzo de manera irracional.

Me refiero a esa meta que te pusiste, pero que dejaste pasar porque, cuando te acordabas de ella, nunca te encontrabas con la motivación necesaria para comenzar. O a esa dieta que sabías que te convenía realizar pero que, como el verano todavía estaba lejos, la ibas posponiendo de modo que, al final, pasó el verano sin que la hubieras comenzado. O, también, aquel proyecto que te llegó hace bastante tiempo, y que esta vez sí lo vas a comenzar de inmediato, corriendo, con prisas y seguramente haciéndolo peor, porque tiene que estar entregado para mañana.

Doloroso es el tiempo que entre dudas se pasa” Seneca. Leer más

Busca el equilibrio si quieres alcanzar el éxito y la felicidad: las áreas de responsabilidad y de enfoque

Seguro que todos los que estáis leyendo este artículo, en alguno o en muchos momentos de vuestra vida habéis sentido que el estrés os dominaba. Pues bien, uno de los mejores modos para superar esa terrible sensación de desasosiego e impotencia es buscar el equilibrio entre las diferentes áreas que componen tu vida.

No hay que tener ninguna duda sobre que alcanzar el equilibrio personal es sumamente importante, y no solo para sentirse bien como persona, tanto física como mentalmente, sino también para tener la suficiente capacidad y serenidad a fin de establecer los planes o los objetivos que, si se logran cumplir, es muy probable que lleven a alcanzar la satisfacción personal, profesional; o ambas.

El equilibrio consiste básicamente en que, entre las diversas áreas de responsabilidad, no haya picos ni estridencias, es decir, que no han de sobresalir unas sobre las otras o, por el contrario, que haya algunas por debajo de la media de las demás.

La felicidad no es una cuestión de intensidad, sino de equilibrio y orden, ritmo y harmonía” Thomas Merton. Leer más

La importancia de los mini-descansos, bien realizados, para ser productivos en el trabajo.

Cuando, en nuestro país, una persona hace un descanso para ir a tomar un café o cualquier otro tentempié, en general, este hecho lleva asociada la idea de que es una pérdida de tiempo, de que es un lapsus en que se dejan de hacer cosas relacionadas con las obligaciones laborales y, por tanto, es improductivo por muy necesario que una persona sienta ese receso en el trabajo.

Además, la idea generalizada entre los trabajadores del conocimiento es que, como se tiene más trabajo del que razonablemente se puede hacer y en esos momentos no se está rindiendo, esa parada en el trabajo afecta negativamente a la productividad y al rendimiento de la persona. Leer más

¿Por qué nos sentimos quemados en el trabajo?

Eso de estar quemado en el trabajo puede que en tu caso no sea una realidad. Tal vez seas de los que disfrutan de las jornadas laborales, de los se crecen con cada uno de los retos que se le presentan cada día, puede incluso que estés a gusto y te sientas motivado con las responsabilidades que tienes que enfrentar todos los días.

Pero tal vez tu realidad sea otra bien distinta, y sientas que los lunes te pesan como una losa y que, cuando llega ese fatídico día, ya estés pensando en lo que queda para que llegue el viernes. También es muy probable que, en tu entorno, tengas compañeros, subordinados o jefes que se sientan de la misma manera, quemados por su trabajo; ¿has notado si algunas de estas personas llegan al trabajo el lunes con una desgana que va desapareciendo según va acercándose el viernes? Leer más

Carecer de unos principios productivos nos puede llevar por el camino del desastre

Es evidente que la mayoría de las personas tienen unos principios sólidos, aunque en esto también como en todo hay excepciones, que dependerán de las ideas de cada uno, y que sirven para dar un sentido coherente a la diversidad de áreas que componen su vida tanto profesional como privada.

Sin embargo, cuando se habla de emprender las acciones que surgen de estas áreas, en la mayoría de los casos, los que fallan son los principios sólidos que serían necesarios tener para gestionarlas correctamente, y esto lleva directamente, a cualquiera, por el camino de la inefectividad, o dicho de otra manera por el camino del desastre.

A cualquier directivo, profesional o responsable de área le gustaría poder instaurar, para ellos mismos y su equipo, unos estándares que se basaran en principios sencillos pero sólidos que permitiesen instaurar una forma de actuar impecable y efectiva y que diera solución a lo que cada día enfrentan en su trabajo o en su vida, aspectos que lo sabotean casi todo de manera implacable, tanto en su caso como en el de sus subordinados. Leer más