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Busca el equilibrio si quieres alcanzar el éxito y la felicidad: las áreas de responsabilidad y de enfoque

Seguro que todos los que estáis leyendo este artículo, en alguno o en muchos momentos de vuestra vida habéis sentido que el estrés os dominaba. Pues bien, uno de los mejores modos para superar esa terrible sensación de desasosiego e impotencia es buscar el equilibrio entre las diferentes áreas que componen tu vida.

No hay que tener ninguna duda sobre que alcanzar el equilibrio personal es sumamente importante, y no solo para sentirse bien como persona, tanto física como mentalmente, sino también para tener la suficiente capacidad y serenidad a fin de establecer los planes o los objetivos que, si se logran cumplir, es muy probable que lleven a alcanzar la satisfacción personal, profesional; o ambas.

El equilibrio consiste básicamente en que, entre las diversas áreas de responsabilidad, no haya picos ni estridencias, es decir, que no han de sobresalir unas sobre las otras o, por el contrario, que haya algunas por debajo de la media de las demás.

La felicidad no es una cuestión de intensidad, sino de equilibrio y orden, ritmo y harmonía” Thomas Merton. Leer más

Serás lo que quieras ser, pero tu destino depende de tu creatividad

Nadie duda que, salvo desgraciadas excepciones, la persona, como ser libre, tiene la capacidad de escoger por sí mismo/a siempre su destino. Ahora bien, esta afirmación no es tan veraz como en un principio nos pueda parecer, ya que la libertad se halla condicionada por múltiples factores internos y externos.

Evidentemente, existe una serie de factores externos como serían los sociales, los religiosos o los legales entre otros, que pueden poner freno y delimitar nuestra libertad de elección. Pero sin que seamos conscientes de ello, también han influido, y lo siguen haciendo, cada una de las decisiones que hemos tomado y tomamos a lo largo de nuestra vida. Leer más

¿Por qué nos sentimos quemados en el trabajo?

Eso de estar quemado en el trabajo puede que en tu caso no sea una realidad. Tal vez seas de los que disfrutan de las jornadas laborales, de los se crecen con cada uno de los retos que se le presentan cada día, puede incluso que estés a gusto y te sientas motivado con las responsabilidades que tienes que enfrentar todos los días.

Pero tal vez tu realidad sea otra bien distinta, y sientas que los lunes te pesan como una losa y que, cuando llega ese fatídico día, ya estés pensando en lo que queda para que llegue el viernes. También es muy probable que, en tu entorno, tengas compañeros, subordinados o jefes que se sientan de la misma manera, quemados por su trabajo; ¿has notado si algunas de estas personas llegan al trabajo el lunes con una desgana que va desapareciendo según va acercándose el viernes? Leer más

Carecer de unos principios productivos nos puede llevar por el camino del desastre

Es evidente que la mayoría de las personas tienen unos principios sólidos, aunque en esto también como en todo hay excepciones, que dependerán de las ideas de cada uno, y que sirven para dar un sentido coherente a la diversidad de áreas que componen su vida tanto profesional como privada.

Sin embargo, cuando se habla de emprender las acciones que surgen de estas áreas, en la mayoría de los casos, los que fallan son los principios sólidos que serían necesarios tener para gestionarlas correctamente, y esto lleva directamente, a cualquiera, por el camino de la inefectividad, o dicho de otra manera por el camino del desastre.

A cualquier directivo, profesional o responsable de área le gustaría poder instaurar, para ellos mismos y su equipo, unos estándares que se basaran en principios sencillos pero sólidos que permitiesen instaurar una forma de actuar impecable y efectiva y que diera solución a lo que cada día enfrentan en su trabajo o en su vida, aspectos que lo sabotean casi todo de manera implacable, tanto en su caso como en el de sus subordinados. Leer más

La importancia de gestionar correctamente nuestra atención

Podemos decir que la atención es aquella cualidad perceptiva que actúa como filtro ante diferentes estímulos ambientales. Y, en productividad, tiene mucha importancia ya que, gracias a ella, podemos evaluar estos estímulos y dar prioridad a los que consideremos más relevantes.

Puedo caminar automáticamente, sin ser consciente de que lo estoy haciendo, mientras mantengo fija la atención en las palabras de mi acompañante, hasta que el frenazo de un coche me “obliga” a dirigirla hacia el sonido chirriante que acabo de oír. En ese momento, la figura del coche destacará sobre el resto de las imágenes y estímulos, y seré capaz de entregarle al frenazo una gran parte de mi energía mental. Y allí la mantendré hasta que decida sobre la relevancia que tiene, para mí, lo que acaba de captar mi atención. Leer más