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Controlemos nuestro presente para conseguir llegar al futuro que libremente hayamos elegido

El ser humano, por naturaleza, tiende siempre a buscar su independencia y libertad. No hay nada en la mente de cada uno como el deseo de ser únicos, de ser nosotros mismos, para perseguir nuestros sueños. Por eso, uno de los mayores placeres que sentimos en la vida viene como resultado de ser espontáneos y auténticos cada día mientras realizamos actividades que nos interesan.

Cuando sentimos lo contrario, cuando nos hallamos frustrados y nos parece ver que nuestra vida no avanza por el sendero que deseamos es cuando, día tras día, percibimos que nos conformamos y que fingimos una falsa satisfacción mientras hacemos cosas que no nos apasionan ni llenan nuestras expectativas lo más mínimo. Leer más

Recuperar el poder de decisión individual para llegar a nuestro destino

Siempre que hablamos de productividad personal, pensamos que las posibles técnicas que podamos aplicar sobre el tema deberían centrarse solamente en nuestro ámbito laboral, obviando de esta manera que existen otros campos y otras áreas donde, de igual forma, podremos aplicar nuestros conocimientos y experiencia sobre esta competencia de modo que nuestra vida sea más efectiva, más positiva y, a la postre, mejor.

Para ello deberemos recuperar el poder de decisión individual sobre nuestros actos, tanto profesionales como personales, a fin de llegar a un destino que previamente hayamos definido.

¿Por qué hay personas que parecen que están predestinadas a hacer grandes cosas, a vivir de manera plena, y que, además, son la envidia de la mayoría de los mortales? ¿Y por qué hay unos pocos que son capaces de vivir como leones y que son admirados por el resto de los mortales quienes, por el contrario, frecuentemente actúan y viven como ratones? Leer más

A vueltas con la falsa creencia sobre la necesidad de una buena gestión del tiempo

Como he explicado en más de un artículo de los que publico en mi blog de productividad, la posibilidad y conveniencia de una buena gestión del tiempo es una de las creencias más extendidas con las que me encuentro. En casi todos los seminarios, talleres y cursos que imparto, hay alguna o varias personas con un fuerte arraigo en esta errónea y, desde hace ya algún tiempo, caduca idea.

La verdad es que, además, en muchos casos cuesta un gran esfuerzo quitar de la cabeza de esas personas este concepto equívoco y, queramos o no, lo debemos de hacer si queremos que se entienda que la productividad personal no depende de la gestión del tiempo sino de otros factores más relevantes. Leer más

Productividad personal y Mindfulness, ¿incompatibles? No, sólo incomparables

Hoy en día es ciertamente difícil argumentar en contra de los esfuerzos que una persona a título individual, o una organización pensando en sus miembros, puedan hacer con el fin de mejorar su productividad y efectividad.

Podríamos debatir sobre la conveniencia de escoger un método u otro, o acerca de que a unas personas les pueden ayudar ciertas técnicas y, sin embargo, a otras no. Pero es innegable que existe la necesidad de que las personas mejoren su efectividad pues, de lo contrario, sufrirán las consecuencias de no hacerlo. El estrés, la ansiedad, la pérdida reiterada  del foco sobre lo que se está haciendo, las interrupciones, las distracciones,  la escasez de concentración o el hecho de no poder lograrla, la dificultad para conseguir la calma necesaria cuando hay que tomar decisiones, etc., repercuten en la salud y en el estado anímico de las personas de manera muy importante. Y, por supuesto, en el resultado  de sus tareas. Leer más

¿Eres un llorón o un solucionador de problemas?

En este mundo tan cambiante, ahora mismo existen dos tipologías diferentes de personas según sea su actitud ante los problemas: el llorón o el solucionador. La vida está llena de dificultades y complicaciones, esto nadie lo pone en duda, tanto si nos referimos a nuestra vida profesional como a la personal.  Pero sobre todo, si nos referimos a la primera, éstos crecen como las setas y aparecen por doquier y a cada instante.

La diferencia de estos dos tipos de personas consiste en la actitud que adopta cada uno de ellos ante los problemas que de continuo nos amenazan. El llorón actúa de víctima de forma que, como reacción a cada problema que surge, se detiene, queda paralizado casi siempre y le cuesta actuar proactivamente para afrontar los retos que aparecen. El solucionador, por el contrario, actúa, identifica el problema y de inmediato busca algo que hacer para poner en marcha la posible solución.

Es fácil eludir nuestras responsabilidades, pero no podemos eludir las consecuencias de eludir nuestras responsabilidades” E.C. McKenzie Leer más