A vueltas con el horario flexible, condiciones para hacerlo productivo y ventajas de implementarlo

El horario flexible consiste en una política acordada entre la empresa y el trabajador en virtud de la cual, estos últimos pueden elegir con cierta libertad, encuadrada en unos márgenes horarios, cuándo comienza y cuándo termina su jornada laboral. Será necesario fijar previamente el cómputo de horas diarias, semanales o mensuales a completar. Como consecuencia de esta política, los trabajadores podrán contar con más libertad, flexibilidad o incluso comodidad para hacer su propio trabajo en un horario elegido por ellos. Leer más

Cómo dejar el trabajo en el trabajo

Hoy en día, muchas personas se toman el trabajo como una situación o como un estado del que difícilmente se pueden separar. En su mente, siempre hay un espacio de atención o de preocupación hacia él que los lleva a seguir atendiéndolo; y lo hacen, incluso, cuando están físicamente alejados de sus obligaciones laborales o cuando lo prudente sería desconectar para atender otros aspectos de su vida e, incluso, para poder descansar satisfactoriamente. Leer más

Los costes invisibles del presentismo laboral para la productividad y los resultados de las organizaciones

Debería ser conocido por todo el mundo que el presentismo laboral representa un coste importante y que afecta a la productividad y a la cuenta de resultados de las empresas.

Tampoco es casualidad que, en los países con peores índices de productividad, este fenómeno tenga una manifestación relativamente importante en las organizaciones, mientras que en los países más productivos su incidencia es mucho menor.

El presentismo laboral se da cuando una persona se ve obligada a acudir a trabajar, bien porque ella así lo cree necesario o bien a imposición de sus superiores, aunque la persona sea consciente de que no está en condiciones de hacerlo. Leer más

¿Puede el tiempo libre llegar a ser un estímulo para el profesional?

La velocidad a la que vivimos hoy en día hace muy difícil encontrar un equilibrio a gusto de todos entre las horas de trabajo y el tiempo libre. Se trabaja, por lo general, muchas horas y, además, siempre está ahí latente la disponibilidad casi permanente de las personas más allá de su estricto horario laboral, por lo que la sensación de trabajo continuo y desmedido crece entre las personas de manera exponencial.

El problema ha alcanzado tal magnitud que desde hace ya unos cuantos años se viene utilizando el término workaholic. Mediante el uso de tal término inglés, se viene a denominar a la persona que, se comporta como adicta al trabajo, y se trata de crear con ella, cierta similitud con la dependencia del alcohol, o alcoholismo.

Hace ya unos años, en un estudio publicado en la revista Psicothema, se argumentaba acerca del peligro que significa para los profesionales trabajar más de 12 horas al día. Según este estudio, trabajar tantas horas es el camino directo a la adicción al trabajo. Para entonces, ya lo sufrían más del 8% de los españoles. Leer más

Trabajar bajo presión. ¿Poder hacerlo es una ventaja a tener en cuenta?

Está claro que no todas las personas responden de la misma manera cuando se sienten bajo presión a la hora de realizar su trabajo. No todo el mundo tiene la misma capacidad de realizar sus funciones bajo circunstancias adversas  y, como consecuencia, los resultados de trabajar bajo esta situación pueden ser muy distintos dependiendo de las habilidades de unos y otros.

Hoy en día se da la paradoja de que muchos reclutadores y caza-talentos ponen, como condición de sus ofertas de empleo, disponer de esta habilidad como competencia indispensable para ciertos trabajos.

No entiendo, ni porqué, ni desde cuándo, trabajar bajo presión se ha convertido en una cualidad para ser un buen empleado. En mi opinión, esto no es más que un indicador de que en esas empresas u organizaciones algo no está bien,  y de que no ayudan a sus empleados para que realicen de manera óptima su trabajo, ni de que dominen como deberían ser sus procesos. Leer más