Reuniones productivas. Tres aspectos primordiales a tomar en cuenta: participantes, duración y momento

Hace un par de semanas comentaba en este artículo, el por qué tienen tan mala fama las reuniones de trabajo. Hoy me voy a centrar en tres aspectos primordiales como son: la correcta elección de los participantes, el mejor momento para las reuniones, así como su duración. Estas condiciones previas son esenciales y, sin embargo, frecuentemente ignoradas a la hora de convocarlas por muchos responsables, lo que implica en demasiadas ocasiones que las reuniones de trabajo no den los resultados esperados y, terminen resultando lo más temido: improductivas.

El primer aspecto relevante, y muy importante para ser obviado, es la correcta elección de los participantes. No debería convocarse más que las personas necesarias. Salvo excepciones, los miembros seleccionados para acudir a la reunión dependerán esencialmente de los objetivos que se quieran obtener en ella. Por tanto, serán estos los que marquen quiénes deben asistir. Leer más

¿Por qué son tan habituales las quejas sobre las reuniones?

Una reunión de trabajo se podría definir como un encuentro entre personas organizado para compartir y poner en común ideas, opiniones, conocimientos y experiencias a fin de obtener un resultado concreto que no existía antes de celebrarla. La idea es muy clara y sencilla, pero, en general, las reuniones se organizan y se celebran muy mal, por lo que las consecuencias que acarrean y los resultados esperados dejan mucho que desear.

Cuando empiezo un seminario sobre reuniones productivas, siempre lo suelo hacer tratando de abrir un pequeño debate, para que los asistentes expongan sus sentimientos y los motivos por los que creen que las reuniones no son productivas.  De esta forma, trato de averiguar por qué razones piensan que se vuelven improductivas, y por qué provocan, entre quienes las sufren, sentimientos de pérdida de oportunidad para hacer otras cosas mucho más efectivas. Leer más

El e-mail, las interrupciones, las reuniones, ¿pero cuándo trabajamos?

Recientemente he leído un informe que realmente resulta desmoralizante y demoledor. Además, indica una tendencia que desde hace unos años se estaba intuyendo: la productividad del trabajador del conocimiento está disminuyendo de forma alarmante.  Leer más