Dos conceptos fundamentales para tu productividad: las tareas y los proyectos

Una idea que me parece fundamental para aumentar la productividad de los trabajadores del conocimiento en la actualidad, consiste en tener muy clara la diferencia entre dos conceptos muy presentes en el día a día de cada uno de estos profesionales: la tarea y el proyecto.

A mi entender, es tan importante conocer con claridad el significado de cada uno de estos conceptos, saber distinguir entre uno y otro, que en mis seminarios dedico a su explicación todo el tiempo necesario hasta que ambos conceptos quedan muy claros.

Es imprescindible diferenciarlos porque, ambos se te van a ir presentado o te van a ir apareciendo reiteradamente a lo largo del día. Bien porque te puedan llegar a través del e-mail, o del teléfono, o por ser ideas que se te pueden ocurrir, o cosas que te pueden pedir tus compañeros o tus clientes, entre otros. Incluso tu ámbito personal, entre tus responsabilidades no estrictamente laborales, también será origen de muchas de estas tareas y proyectos, tales como desde tu pareja, de tus hijos, amigos, familiares… Y aquí también el origen podría estar en tu propia cabeza.

No es sobre las ideas. Sino hacer que éstas se vuelvan realidad” Scott Belsky. Leer más

Unas ideas que te van a ayudar a no postergar trabajos irracionalmente y que esto afecte a tu productividad

Un hecho más habitual de lo que creemos, que tiene efectos negativos para tu productividad, del que muchas veces puede que no seas demasiado consciente sobre el motivo que te lleva a hacerlo, es la posposición o postergación de tus obligaciones. Sí, estamos hablando de un acto que técnicamente tiene un nombre un poco extraño y es el de “procrastinación”.

Esta palabra que, cuando la oyes por primera vez, te puede parecer hasta casi un insulto ante lo dura y abrupta que suena, tiene su origen en el latín. Por tanto, su inicial reconocimiento parte de la civilización romana. Como todos los imperios que nos han precedido, éste también tuvo cosas positivas y negativas, pero lo que no se puede negar es que causó una gran influencia en lo que hoy entendemos como mundo occidental. Leer más

La productividad te debe llevar a elegir bien tu tarea, y esto a empezarla, hacerla y terminarla

Se podría solucionar, en gran parte, el problema de productividad de muchos profesionales tan solo a través de un par de ideas, aunque solo representen un análisis parcial del tema y de la dificultad con la que aquellos se encuentran cada en día. Para ello, sería necesario adquirir los hábitos necesarios para conseguir, en cada momento, en primer lugar una acertada elección de su próxima tarea, que será algo de gran trascendencia. Después, y una vez elegida, el siguiente reto será llegar a hacerla bien, algo que igualmente es de suma importancia. Pero repito, no se debe de olvidar que, elegir y hacer bien, no es más que una parte de la cuestión, ya que, en productividad, hay más factores que se deberán tener en cuenta. Leer más

Cómo nos afecta el desorden de nuestra mesa de trabajo en la productividad

¿A cuántos de vosotros os gustaría vivir en una casa en la que imperase el desorden? ¿Dónde, para encontrar la prenda adecuada para vestirte ahora, tuvieses que revolver entre montañas de ropa? ¿Dónde, para preparar la cena, hubieses de rebuscar y rebuscar entre pilas de cacharros amontonados en la cocina?  ¿Donde, para limpiarte los dientes, tuvieras que dar vueltas entre todo lo que tienes hacinado en el cuarto de baño?

De ese modo, la vida, seguramente, no sería tan fácil y cómoda como cuando tienes todo bien organizado, con cada prenda en su armario, en su cajón, en su estante, y así con el resto de los enseres de tu hogar, es decir, con cada cosa en su sitio. Leer más

Tu smarphone podría convertirse en el arma de destrucción masiva de tu productividad

Tu smarphone se puede volver contra ti si, de lo que hablamos, es de tu productividad personal. Aunque esas portentosas máquinas, comparables a ordenadores de última generación, te ayudan a estar en contacto con tus compañeros, con tus clientes, con tu familia y amigos, a consultar tu correo electrónico estés donde estés e, incluso, te pueden ayudar a realizar tareas urgentes sin estar sentado en tu mesa de trabajo, la cruda realidad es que se ha vuelto un enemigo declarado de la productividad, del descanso, de la intimidad a veces, de muchas personas.

Hace ya unos años se achacaba al café el supuesto bajo rendimiento de los trabajadores: se culpaba a esas reuniones, a veces semiclandestinas, junto a la máquina expendedora, donde se aprovechaban esos momentos de asueto para relajarse unos minutos, hablar con los compañeros y desconectar del trabajo. Muchos jefes no entendían que, tras esos descansos, se podía producir un reseteo en la cabeza de las personas que les ayudaba a retomar el trabajo con mayor ímpetu, lo que convertía este acto del descanso para el café en provechoso e, incluso, productivo. Leer más