El método Kanban es un buen modo de gestionar tus proyectos

Aunque ya he definido y acotado el significado del término “Proyecto” con anterioridad en este blog de productividad, no creo pecar de insistente por hacerlo de nuevo. Detrás de esa palabra se esconde un resultado que se espera o se desea alcanzar de modo que, para lograrlo, se deberán de llevar a cabo más de una acción o tarea.

No hace falta tener demasiada imaginación, ni demasiada visión para vislumbrar la profundidad de este concepto. Si nos fijamos en nuestros trabajos incompletos, en los correos electrónicos nos han entrado hace unas horas o unos días y que están pendientes de revisar, podríamos hacer un ejercicio mental sobre las cosas que tenemos aparcadas porque no vemos la manera de comenzarlas. Pensando en el concepto de proyecto, nos daríamos cuentan de que casi todas ellas entrarían dentro de su definición. Leer más

Busca el equilibrio si quieres alcanzar el éxito y la felicidad: las áreas de responsabilidad y de enfoque

Seguro que todos los que estáis leyendo este artículo, en alguno o en muchos momentos de vuestra vida habéis sentido que el estrés os dominaba. Pues bien, uno de los mejores modos para superar esa terrible sensación de desasosiego e impotencia es buscar el equilibrio entre las diferentes áreas que componen tu vida.

No hay que tener ninguna duda sobre que alcanzar el equilibrio personal es sumamente importante, y no solo para sentirse bien como persona, tanto física como mentalmente, sino también para tener la suficiente capacidad y serenidad a fin de establecer los planes o los objetivos que, si se logran cumplir, es muy probable que lleven a alcanzar la satisfacción personal, profesional; o ambas.

El equilibrio consiste básicamente en que, entre las diversas áreas de responsabilidad, no haya picos ni estridencias, es decir, que no han de sobresalir unas sobre las otras o, por el contrario, que haya algunas por debajo de la media de las demás.

La felicidad no es una cuestión de intensidad, sino de equilibrio y orden, ritmo y harmonía” Thomas Merton. Leer más

La importancia de los mini-descansos, bien realizados, para ser productivos en el trabajo.

Cuando, en nuestro país, una persona hace un descanso para ir a tomar un café o cualquier otro tentempié, en general, este hecho lleva asociada la idea de que es una pérdida de tiempo, de que es un lapsus en que se dejan de hacer cosas relacionadas con las obligaciones laborales y, por tanto, es improductivo por muy necesario que una persona sienta ese receso en el trabajo.

Además, la idea generalizada entre los trabajadores del conocimiento es que, como se tiene más trabajo del que razonablemente se puede hacer y en esos momentos no se está rindiendo, esa parada en el trabajo afecta negativamente a la productividad y al rendimiento de la persona. Leer más

¿Por qué nos sentimos quemados en el trabajo?

Eso de estar quemado en el trabajo puede que en tu caso no sea una realidad. Tal vez seas de los que disfrutan de las jornadas laborales, de los se crecen con cada uno de los retos que se le presentan cada día, puede incluso que estés a gusto y te sientas motivado con las responsabilidades que tienes que enfrentar todos los días.

Pero tal vez tu realidad sea otra bien distinta, y sientas que los lunes te pesan como una losa y que, cuando llega ese fatídico día, ya estés pensando en lo que queda para que llegue el viernes. También es muy probable que, en tu entorno, tengas compañeros, subordinados o jefes que se sientan de la misma manera, quemados por su trabajo; ¿has notado si algunas de estas personas llegan al trabajo el lunes con una desgana que va desapareciendo según va acercándose el viernes? Leer más

Quiero aumentar mi productividad. ¿Qué debo hacer?

Es muy fácil que, en los tiempos que corren, donde lo habitual es vivir cabalgando entre las prisas y la creencia de que no podremos llegar a todo, nos sintamos desmoralizados. Y que, en consecuencia, nuestros pensamientos sean de vulnerabilidad y de impotencia ante el caos que nos rodea y que no controlamos.

Puede que, ante esta situación, llegue un instante en que te pares a pensar por un momento: “debo aumentar o mejorar mi productividad”, “tengo que cambiar porque así no se puede seguir”.

Y tal vez tengas razón. Puede que identifiques ciertas deficiencias en tu forma de gestionar tu trabajo y el resto de tus cosas, como también lo es que sientas que las horas no rinden lo que consideras adecuado y, como consecuencia de todo ello, ves que pasan los días y que los resultados que pretendías alcanzar no llegan como deberían. Leer más