Serás lo que quieras ser, pero tu destino depende de tu creatividad

Nadie duda que, salvo desgraciadas excepciones, la persona, como ser libre, tiene la capacidad de escoger por sí mismo/a siempre su destino. Ahora bien, esta afirmación no es tan veraz como en un principio nos pueda parecer, ya que la libertad se halla condicionada por múltiples factores internos y externos.

Evidentemente, existe una serie de factores externos como serían los sociales, los religiosos o los legales entre otros, que pueden poner freno y delimitar nuestra libertad de elección. Pero sin que seamos conscientes de ello, también han influido, y lo siguen haciendo, cada una de las decisiones que hemos tomado y tomamos a lo largo de nuestra vida. Leer más

Aunque nos suponga un esfuerzo, focalizarnos permite aumentar nuestra efectividad

Ser capaz de focalizar totalmente la mente en una tarea, no es tan fácil como en principio podría parecer. Es una habilidad que caracteriza a las personas productivas, pues les permite dominar su concentración y, de esta manera, poner la atención en lo que realmente les interesa en un momento determinado.

Para tener éxito en los juegos del trabajo y en los negocios de la vida, hemos de tener una estrategia clara y definida para cada una de las cosas que queramos lograr o alcanzar. Pero solamente tenerlas no garantiza que se vayan a llegar a cumplir. Son muchas las empresas y/o las personas que fallan en el intento por no saber focalizarse ni lograr la concentración necesaria para finalizar trabajos relevantes.

Los grandes dirigentes y los líderes extraordinarios tienen en común una característica: que son capaces de separar y diferenciar lo importante, lo secundario y lo superfluo. Además, son conscientes del valor de la constancia en el trabajo valioso para la consecución de sus objetivos. También tienen la facultad de concentrarse y focalizarse en aquellas tareas y acciones que así lo requieren.

En la lucha entre el arroyo y la roca, siempre triunfa el arroyo… no porque sea más fuerte, sino porque persevera” Paulo Coelho

Leer más

Objetivos: Cómo empezar cuando no sabes qué hacer

Sin objetivos claros es muy difícil saber qué hacer, cómo empezar, a qué dedicarle nuestro esfuerzo e, incluso, focalizarnos para trabajar de manera efectiva. Para conocer la calidad de nuestros objetivos, es muy importante preguntarnos si lo que estamos haciendo hoy nos acerca al lugar en el que queremos estar mañana.

El tema de los objetivos, incluso en los blogs de productividad, es algo recurrente durante estas fechas en que nos acercamos al final del año y en nuestra cabeza, mejor dicho, en algunas cabezas, porque en la de muchos ni tan siquiera sucede, empieza o continúa un “runrun” que nos hace pensar en lo que queremos conseguir o alcanzar en un futuro comprendido entre uno y dos años.

La frase con la que comienzo el artículo resulta un tanto curiosa, porque basta con cambiar el orden de un par de palabras para que adquiera diferente significado. Pero si pensamos con detenimiento sobre ello, podemos sorprendernos porque no son tan diferentes, al menos en cuanto a sus consecuencias. Veámoslo.

Si decimos: Cómo empezar cuando no sabes qué hacer. No es lo mismo que: Qué hacer cuando no sabes cómo empezar. En la primera frase no hay acción porque no hay objetivos. En la segunda, por el contrario, es muy probable que haya objetivos, pero sigue sin haber acción.

Un objetivo, una meta, un blanco, sirven para determinar la acción de hoy y obtener el resultado de mañana”. Peter Drucker Leer más

La gestión de la incertidumbre en el trabajo. Un reto más para las organizaciones y sus miembros

 

 

La incertidumbre que el actual trabajo representa para el trabajador  del conocimiento se ha convertido en un reto para cualquier organización que pretenda sobrevivir en el  globalizado mundo empresarial de hoy en día. Leer más

Si tenemos los conocimientos y recursos necesarios para realizar un proyecto, ¿por qué no conseguimos arrancar?

En muchas ocasiones, demasiadas tal vez, sentimos que tenemos cosas por hacer pero que día a día se van quedando ahí, aletargadas en el baúl de un olvido voluntario y, a veces, hasta doloroso porque no conseguimos que arranquen. Las vemos, sentimos la necesidad de ponerlas en marcha, pero no lo conseguimos. Conscientemente las olvidamos y, sin embargo, sabemos que pagamos un precio por ello. Leer más