No aceptes monos que son de otros en tu cabeza porque acabarán distorsionando tu productividad

Al referirme a monos no estoy mencionando la idea del síndrome de abstinencia que suele padecer una persona cuando deja de consumir sustancias a las que es adicta como, por ejemplo, el que se sufre cuando se está intentando dejar de fumar.

Me refiero, más bien, a esa sensación interna que percibes debido a una actitud absolutamente reactiva y complaciente hacia los demás y sus necesidades, sensación que te lleva a sentirte desbordado por las circunstancias que te rodean.

Esta complacencia te puede llevar a ir asumiendo compromisos y tareas que, objetivamente, no te corresponden, pero que aceptas sin haber reflexionado lo suficiente antes de cargar con ellos, uno tras otro. Leer más

La demencia del preocupado, un nuevo término para definir un problema conocido

Hace unos días, leyendo algunos artículos  me encontré con uno que me llamo la atención porque hablaba de “la demencia del preocupado”. Me sorprendió su título pero no su lectura, ya que identificaba, desde una terminología nueva -al menos para mí-,  algo que se viene dando desde hace ya unos cuantos años y que conocemos porque afecta muy seriamente al trabajo y al rendimiento de las personas y profesionales de hoy en día. Leer más

¿Logras mantener la concentración en tu trabajo, o tu mente vuela más que las moscas?

Lograr la concentración es alcanzar un estado mental absolutamente necesario para todo trabajador del conocimiento si quiere realizar bien, con calidad y en condiciones su trabajo. Todavía no me he encontrado ninguna persona, y ya llevo bastantes años dedicándome al mundo de la productividad personal, que no me haya afirmado de manera categórica y tajante que, para desarrollar, su trabajo no necesite en algún momento de su día  de una concentración plena en lo que está haciendo.

Todas estas personas que sienten y saben que necesitan concentrarse para su trabajo tienen un enemigo en común.  Son los continuos  estímulos que reciben del exterior y que no paran de llegar a lo largo del día, estemos donde estemos: en nuestro trabajo, en nuestra casa o disfrutando de nuestros aficiones, nos llegan. Leer más

Hablemos claro sobre el efecto que tienen las interrupciones en tu productividad y en tu trabajo

Una interrupción  es una suspensión temporal de la actividad que estamos desarrollando, algo que sufrimos con demasiada frecuencia mientras estamos trabajando o llevando a cabo alguna acción, en cualquier área de nuestra vida. De esta manera podríamos llegar a decir que trabajo es aquello que hacemos, en ocasiones, entre dos interrupciones.

Hoy en día, sufrir interrupciones durante el desempeño de nuestras responsabilidades laborales  se está convirtiendo en algo tan habitual y repetitivo que ya ni tan siquiera nos damos cuenta del terrible daño que ocasionan a nuestra productividad, a nuestro trabajo e incluso a nuestra salud.

Todas las personas tienen la disposición de trabajar creativamente. Lo que sucede es que la mayoría jamás lo nota”. Truman Capote Leer más

Lo importante no son los compromisos que aceptamos, sino los que cumplimos

Aceptamos más compromisos de los que razonablemente podemos cumplir. Esto es incuestionable, como lo son  también las consecuencias que depara este hecho.  Aunque para muchos éstas no sean tan evidentes, nos afectan en: nuestra productividad, nuestra reputación, nuestra tranquilidad y sosiego e, incluso, en nuestra salud.

Casi todas las personas con las que trato por motivos profesionales  me dicen siempre lo mismo: tengo más cosas por hacer  que tiempo para llevarlas a cabo. Y esto es consecuencia de que aceptan demasiados compromisos, y muchos de ellos de manera inconsciente.

Esta realidad tan simple pero a la vez tan perniciosa a causa de  sus consecuencias, nos debe hacer reflexionar sobre sus motivos y sus resultados. Leer más