¿QUÉ RESULTADOS QUEREMOS OBTENER, SOMOS REACTIVOS O PROACTIVOS?

La forma de reaccionar de muchas personas en el trabajo y en su vida particular es reactiva, es decir, ante cualquier imprevisto reacciona ante la situación, en vez de ante el resultado. Gráficamente lo podríamos expresar como:

situación –> reacción  –> resultado

Esto evidencia un hábito que ha muchos de nosotros nos hace perder grandes oportunidades. Nuestra reacción a una situación da lugar a un resultado improductivo. Leer más

LA PROCRASTINACIÓN. ¿ANALIZAMOS SI NOS OCURRE?

Ahora que sabemos qué es la procrastinación y las causas por las que se produce, la siguiente pregunta es: ¿la practicamos? En la fila de los procrastinadores, ¿por dónde estamos?, ¿somos expertos mareadores de perdices o tenemos la palabra “mañana” tatuada en la frente. Leer más

¿EL TRABAJO ES UN MARATÓN O UN SPRINT CONTINUO?

La mayoría de nosotros no vamos a trabajar sólo veinte minutos, tan rápido como podamos, para luego descansar hasta el próximo sprint, sino que nos levantamos temprano para ir a la oficina, trabajamos intensamente durante ocho, diez o doce horas y volvemos después a casa para, si tenemos tiempo y ganas, cumplir con nuestras obligaciones personales y a veces, para seguir trabajando, antes de irnos a dormir y empezar el círculo de nuevo. Leer más

CÓMO MANTENER VIVAS TUS RELACIONES PROFESIONALES Y PERSONALES

Hoy, como siempre, es importantísimo mantener vivas tus relaciones. Todos coincidiremos en que es un aspecto clave en la productividad personal y profesional.
En mi caso, me pasaba que de repente un día me acordaba de llamar por teléfono a alguien pero, si no podía en ese momento o no me lo apuntaba, pasaban días o semanas hasta que me volvía a acordar. Leer más

UN PEQUEÑO PLAN PARA GESTIONAR MI DÍA

Aquel día como otro cualquiera empecé mi jornada laboral con mis mejores intenciones. Tenía una vaga idea de las cosas que debía hacer y rondaban mi cabeza un montón de cosas que tenía pendientes. Nada más llegar encendí el ordenador y empecé a leer los correos. Sin darme cuenta ya me había puesto el uniforme de bombero y estaba apagando fuegos aquí y allá. De repente me pasan una llamada, por dios… ese cliente, le había prometido que ayer tendría sin falta el presupuesto. Le atiendo y le prometo que hoy antes de comer lo va a tener. Dejo todo y empiezo con el presupuesto. Cuando más concentrado estaba, suena la alarma y me aparece un mensaje en el ordenador. Dentro de medía hora tengo la reunión con el equipo comercial. Todavía no he recopilado los datos de este mes… Leer más