La importancia de los checklist para la productividad y para nuestra vida

Una lista de comprobación o de control, conocida popularmente por su nombre en inglés checklist, no es más que una herramienta de ayuda diseñada para reducir los posibles errores que pueden surgir, provocados por los potenciales límites de la memoria y de la atención en el ser humano. A través de tales herramientas se consigue asegurar la consistencia y exhaustividad en la realización de un trabajo o de alguna tarea que contenga una serie de componentes, por lo general, repetitivos.

Aunque la idea del cheklist no deja de ser sencilla, tiene su punto de genialidad. Surgió a mediados de los años 30 del pasado siglo, a resultas de la prueba de un nuevo modelo de bombardero por parte del ejército del aire de los Estados Unidos; prueba que acabó en tragedia al estrellarse el avión nada más despegar, muriendo en el accidente varios de los tripulantes. Leer más

Aunque nos suponga un esfuerzo, focalizarnos permite aumentar nuestra efectividad

Ser capaz de focalizar totalmente la mente en una tarea, no es tan fácil como en principio podría parecer. Es una habilidad que caracteriza a las personas productivas, pues les permite dominar su concentración y, de esta manera, poner la atención en lo que realmente les interesa en un momento determinado.

Para tener éxito en los juegos del trabajo y en los negocios de la vida, hemos de tener una estrategia clara y definida para cada una de las cosas que queramos lograr o alcanzar. Pero solamente tenerlas no garantiza que se vayan a llegar a cumplir. Son muchas las empresas y/o las personas que fallan en el intento por no saber focalizarse ni lograr la concentración necesaria para finalizar trabajos relevantes.

Los grandes dirigentes y los líderes extraordinarios tienen en común una característica: que son capaces de separar y diferenciar lo importante, lo secundario y lo superfluo. Además, son conscientes del valor de la constancia en el trabajo valioso para la consecución de sus objetivos. También tienen la facultad de concentrarse y focalizarse en aquellas tareas y acciones que así lo requieren.

En la lucha entre el arroyo y la roca, siempre triunfa el arroyo… no porque sea más fuerte, sino porque persevera” Paulo Coelho

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¿Por qué nos sentimos quemados en el trabajo?

Eso de estar quemado en el trabajo puede que en tu caso no sea una realidad. Tal vez seas de los que disfrutan de las jornadas laborales, de los se crecen con cada uno de los retos que se le presentan cada día, puede incluso que estés a gusto y te sientas motivado con las responsabilidades que tienes que enfrentar todos los días.

Pero tal vez tu realidad sea otra bien distinta, y sientas que los lunes te pesan como una losa y que, cuando llega ese fatídico día, ya estés pensando en lo que queda para que llegue el viernes. También es muy probable que, en tu entorno, tengas compañeros, subordinados o jefes que se sientan de la misma manera, quemados por su trabajo; ¿has notado si algunas de estas personas llegan al trabajo el lunes con una desgana que va desapareciendo según va acercándose el viernes? Leer más

Carecer de unos principios productivos nos puede llevar por el camino del desastre

Es evidente que la mayoría de las personas tienen unos principios sólidos, aunque en esto también como en todo hay excepciones, que dependerán de las ideas de cada uno, y que sirven para dar un sentido coherente a la diversidad de áreas que componen su vida tanto profesional como privada.

Sin embargo, cuando se habla de emprender las acciones que surgen de estas áreas, en la mayoría de los casos, los que fallan son los principios sólidos que serían necesarios tener para gestionarlas correctamente, y esto lleva directamente, a cualquiera, por el camino de la inefectividad, o dicho de otra manera por el camino del desastre.

A cualquier directivo, profesional o responsable de área le gustaría poder instaurar, para ellos mismos y su equipo, unos estándares que se basaran en principios sencillos pero sólidos que permitiesen instaurar una forma de actuar impecable y efectiva y que diera solución a lo que cada día enfrentan en su trabajo o en su vida, aspectos que lo sabotean casi todo de manera implacable, tanto en su caso como en el de sus subordinados. Leer más

Quiero aumentar mi productividad. ¿Qué debo hacer?

Es muy fácil que, en los tiempos que corren, donde lo habitual es vivir cabalgando entre las prisas y la creencia de que no podremos llegar a todo, nos sintamos desmoralizados. Y que, en consecuencia, nuestros pensamientos sean de vulnerabilidad y de impotencia ante el caos que nos rodea y que no controlamos.

Puede que, ante esta situación, llegue un instante en que te pares a pensar por un momento: “debo aumentar o mejorar mi productividad”, “tengo que cambiar porque así no se puede seguir”.

Y tal vez tengas razón. Puede que identifiques ciertas deficiencias en tu forma de gestionar tu trabajo y el resto de tus cosas, como también lo es que sientas que las horas no rinden lo que consideras adecuado y, como consecuencia de todo ello, ves que pasan los días y que los resultados que pretendías alcanzar no llegan como deberían. Leer más